La muestra Mafalda Inmersiva abre al público el 1 de octubre en el Centro Cultural Recoleta, con 1.300 m² y 14 salas temáticas dedicadas a los personajes y escenarios creados por Quino.
Buenos Aires, la ciudad donde nació Mafalda, suma desde el jueves 1 de octubre una nueva experiencia dedicada al universo creado por Quino. Se trata de Mafalda Inmersiva, una propuesta de 1.300 m² que convierte los personajes, escenarios y temas de la historieta en un recorrido físico e interactivo de 14 salas en el Centro Cultural Recoleta.
El estreno mundial se realizó el miércoles 30 de septiembre con una presentación oficial que reunió a autoridades, artistas, referentes de la cultura y medios, en la antesala de la apertura al público. La experiencia propone un recorrido de aproximadamente una hora por el mundo de Mafalda, con proyecciones inmersivas de 360°, sonido envolvente, realidad virtual multiusuario, pantallas interactivas, esculturas de los personajes en escala real y música original.
La inauguración comenzó en La Capilla del Centro Cultural Recoleta, donde Damián Kirzner, director y productor general de Mafalda Inmersiva, presentó el proyecto y repasó los tres años de trabajo que llevaron a la experiencia hasta su estreno.
Maximiliano Tomas, director del Centro Cultural Recoleta, celebró que el espacio pueda convertirse en “la casa de Mafalda” durante la exhibición. Luego, Guillermo “Guille” Lavado, sobrino de Quino, recordó el momento en que Kirzner presentó la propuesta a la familia y destacó que desde el comienzo sintieron que se trataba del proyecto indicado para llevar el universo de Mafalda a un nuevo formato.
Una nueva manera de entrar al universo de Quino
Mafalda Inmersiva fue concebida desde Buenos Aires con proyección internacional. Después de su temporada porteña, el proyecto iniciará una gira por Europa y América Latina. La experiencia reúne a un equipo interdisciplinario integrado por artistas, diseñadores, animadores, escenógrafos, realizadores audiovisuales y desarrolladores tecnológicos de Argentina, España e Inglaterra.
Uno de los puntos centrales del proyecto fue trabajar a partir de los trazos y textos originales de Quino. Las animaciones 2D fueron creadas tomando como referencia su obra y los personajes mantienen una de las características más reconocibles de la historieta: continúan expresándose a través de las clásicas burbujas escritas. Así, Mafalda, Felipe, Susanita, Manolito y el resto de los personajes conservan sus palabras tal como fueron concebidas originalmente. La decisión permite que cada visitante imagine sus voces a partir de los textos de las tiras.
La producción cuenta con la licencia exclusiva de los sucesores de Joaquín Lavado Tejón, Quino, quienes acompañaron el proyecto desde sus primeras etapas y estuvieron presente durante el estreno. “Desde el primer día tuvimos una decisión muy clara: cuidar la obra de Quino, respetarla, no alterarla. Entendimos que su obra es tan genial que nuestra tarea no era cambiarla, sino encontrar una nueva manera de presentarla”, explicó Kirzner durante la presentación.
Las dos preguntas que guiaron el proyecto
Durante el proceso creativo hubo dos preguntas que aparecieron de manera recurrente entre los integrantes del equipo: ¿cómo debía hablar Mafalda? ¿Y de qué color debía verse su mundo? La primera respuesta estuvo vinculada directamente con la identidad de la historieta. En lugar de incorporar voces para los personajes, el equipo decidió conservar las palabras escritas de Quino como parte central de la experiencia.
La segunda decisión surgió de una investigación realizada por Kirzner durante un viaje por Europa. Mientras recorría distintas experiencias inmersivas para estudiar sus posibilidades, el productor se detuvo en una feria de libros usados en Bordeaux, Francia. Entre los ejemplares encontró una colección de Mafalda publicada por la editorial francesa Éditions Glénat. La edición tenía una particularidad que terminó siendo determinante: sus colores habían sido aprobados por el propio Quino.
Ese hallazgo permitió establecer la paleta cromática que luego funcionó como guía para construir la identidad visual de Mafalda Inmersiva y trasladar el universo de la historieta al lenguaje de una experiencia inmersiva. Detrás del resultado hay casi tres años de trabajo y un equipo multidisciplinario que buscó combinar la tecnología con los elementos esenciales de la obra de Quino.
El recorrido ocupa 1.300 m² dentro del Centro Cultural Recoleta y está organizado en 14 salas temáticas. Cada espacio propone una aproximación diferente a los personajes, los escenarios y los grandes temas presentes en la obra de Quino. Las proyecciones de 360° permiten ampliar los dibujos originales y convertirlos en entornos que rodean al visitante. A esto se suman el sonido envolvente, la realidad virtual multiusuario, las pantallas interactivas y las esculturas de los personajes a escala real.
La propuesta también incorpora música original para acompañar el recorrido y diferentes recursos tecnológicos destinados a transformar la lectura de las tiras en una experiencia espacial.
Mafalda Inmersiva
Dónde: Centro Cultural Recoleta, Junín 1930, CABA.
Apertura al público: 1° de octubre de 2026.
Días y horarios: martes a viernes, de 12 a 20. Sábados, domingos y feriados, de 11 a 20.
Entradas: Ticketek.
