En un análisis del escenario político actual, el escritor Jorge Asís se refirió a la gestión del presidente Javier Milei, utilizando el término «Tertuliano» para describirlo. Asís planteó que el mandatario conduce un Ejecutivo que depende en gran medida de consultores y que muestra signos de desgaste prematuro.
Un gobierno «solitario» y la crítica a la «monetización»
El analista argumentó que la figura presidencial, a pesar de su impacto, no es suficiente por sí sola para llevar adelante una transformación administrativa eficaz. «No basta con ser el Fenómeno Solitario. Estar solo es el dilema», sostuvo, subrayando la falta de un equipo amplio que comparta su visión.
Uno de los puntos centrales de su crítica fue lo que denominó la «chiquilinada de ‘monetizar la presidencia'». Asís vinculó esta práctica con lo que llamó «marginales» del entorno presidencial, sugiriendo que aprovechan la posición para obtener beneficios. «Cuando vos decís monetizar la presidencia, es aprovechar la presidencia para hacer una diferencia de moneda», aclaró en una entrevista.
El dilema de los funcionarios y los privilegios del poder
En su evaluación, Asís distinguió entre lo que considera «buenos funcionarios», que pasan inadvertidos, y otras figuras más visibles de la administración. No obstante, reconoció un acierto en la prioridad dada por el Gobierno a la lucha contra la inflación, aunque consideró que se desperdicia por otras acciones.
Consultado sobre el viaje de la esposa del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en un avión oficial, el escritor ofreció una perspectiva sobre la naturaleza del poder. Señaló que el error de Adorni fue «haber puesto la vara tan alta» en materia de transparencia, ya que, en su opinión, «el poder genera privilegios» y cuestionarlos de manera absoluta es una «tontería».
Asís concluyó su análisis con una visión pesimista sobre el futuro de la gestión, indicando que, a pesar de los posibles aciertos en política económica, ciertas prácticas podrían transformar al Estadista en una figura «banal». El escritor insistió en que el presidente, a quien describió como un «panelista» que construyó su carrera política desde la televisión, ahora debe enfrentar los desafíos de gobernar más allá del discurso mediático.
