En declaraciones que han generado un amplio debate, el vicepresidente estadounidense JD Vance vinculó el fenómeno de los objetos voladores no identificados (OVNI) con entidades demoníacas. Durante una conversación con el podcaster Benny Johnson, el político republicano aseguró que dedicará tiempo a examinar los archivos clasificados sobre el tema, un asunto que, según sus palabras, le «obsesiona».
Una visión desde la fe
Vance, quien asumió la vicepresidencia junto a Donald Trump, fundamentó su postura en una interpretación cristiana. «No creo que sean extraterrestres. Creo que son demonios», expresó, describiéndolos como «seres celestiales que vuelan por ahí y hacen cosas raras a la gente». Estas afirmaciones contrastan con las investigaciones oficiales del Pentágono, que no han hallado evidencia de tecnología alienígena.
El contexto político de la desclasificación
Las declaraciones del vicepresidente se enmarcan en la orden ejecutiva firmada por el presidente Trump en febrero, que instruyó a las agencias federales a identificar y divulgar documentos gubernamentales relacionados con ovnis y vida extraterrestre. Trump justificó la medida por el «enorme interés público» que genera el tema.
Este interés se ha visto alimentado por declaraciones previas de otras figuras políticas. Meses atrás, el expresidente Barack Obama señaló en un podcast que los extraterrestres eran «reales», aunque bromeó sobre una posible conspiración para ocultárselos al presidente. Trump, por su parte, criticó luego esas palabras de Obama por revelar, según él, «información clasificada».
La postura oficial y las investigaciones
Más allá de las teorías personales, el gobierno de Estados Unidos mantiene una postura oficial basada en informes técnicos. En marzo de 2024, el Departamento de Defensa publicó una evaluación donde afirmaba no tener pruebas de que los fenómenos aéreos no identificados sean de origen extraterrestre. La mayoría de los casos investigados, según el Pentágono, corresponden a globos meteorológicos, aviones no tripulados, satélites o aviones espía de otras naciones.
La combinación de un renovado interés político, las órdenes de desclasificación y las declaraciones personales de altos funcionarios como Vance mantienen el tema en la agenda pública. El vicepresidente aseguró que, durante sus tres años restantes en el cargo, intentará «llegar al fondo» de los archivos ovni, prometiendo transparencia en un área históricamente opaca.
