Altos funcionarios iraníes respondieron con duras declaraciones al posible desembarco de tropas estadounidenses, mientras un buque de asalto con marines aguarda órdenes en la región.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, declaró que las fuerzas de su país «esperan la llegada de las tropas estadounidenses» y afirmó que su determinación y confianza han aumentado. Estas declaraciones se producen como respuesta al posible despliegue militar de Estados Unidos en la región.
Según informó el Comando Central estadounidense, el miniportaaviones USS Tripoli, con más de 3.000 marines a bordo, se encuentra en el área de responsabilidad del Comando Central en Medio Oriente. La ubicación exacta de la embarcación no fue revelada por razones de estrategia militar.
La tensión se enmarca en un ultimátum prorrogado del expresidente Donald Trump a Irán, vinculado a la liberación del Estrecho de Ormuz. Dos puntos geográficos son señalados como focos de posible escalada: el propio Estrecho de Ormuz y la isla de Kharg, crucial para las exportaciones petroleras iraníes.
Por su parte, Ebrahim Zolfaghari, portavoz del Comando Central de Khatamolanbia de Irán, advirtió sobre las consecuencias de un envío de tropas para ocupar islas iraníes. En un comunicado citado por la agencia Mehr, también se hizo referencia a la situación política interna de Estados Unidos.
