Cuatro astronautas, entre ellos la primera mujer y el primer afroamericano en una misión lunar, emprendieron un viaje de 10 días alrededor del satélite, marcando un hito en la exploración espacial y con participación argentina.
WASHINGTON.- Este miércoles, la NASA concretó el lanzamiento de la misión Artemis II desde el Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral. A las 18.35 hora local (19.35 en Argentina), los cuatro astronautas a bordo de la cápsula Orion y el cohete Space Launch System iniciaron un viaje de prueba de 10 días alrededor de la Luna y de regreso a la Tierra.
Esta misión marca la primera vez en 53 años que una tripulación se dirige hacia la Luna, desde la era Apolo. El objetivo es transportar a los astronautas alrededor de la cara oculta del satélite natural, en una trayectoria que los llevará a una distancia récord de la Tierra.
La tripulación está comandada por el astronauta estadounidense Reid Wiseman y lo acompañan el piloto Victor Glover y los especialistas Christina Koch (NASA) y Jeremy Hansen (Agencia Espacial Canadiense). El equipo incluye a la primera mujer, el primer afroamericano y el primer canadiense en una misión lunar.
Artemis II es el primer vuelo de prueba tripulado del programa Artemis de la NASA, que tiene como objetivo establecer vuelos regulares a la Luna y sentar las bases para futuros alunizajes y la exploración del espacio profundo. El programa tiene un presupuesto estimado de 93.000 millones de dólares desde 2012.
Se espera que la nave, tras alcanzar la órbita lunar y realizar su recorrido, americe en el océano Pacífico el 10 de abril frente a las costas de San Diego, California.
Para Argentina, la misión reviste particular importancia, ya que la nave lleva a bordo el satélite de desarrollo nacional Atenea. Una vez desplegado, transmitirá información que será procesada en dos estaciones terrenas de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), ubicadas en Córdoba y en Tolhuin. El Atenea se ubicará a unos 72.000 kilómetros de la Tierra, duplicando la distancia alcanzada por otros satélites de desarrollo local previos.
El lanzamiento representa un hito técnicamente desafiante y costoso, que reabre formalmente la ambición humana de explorar el espacio profundo. Si todo se desarrolla según lo planeado, la misión superará el récord de distancia máxima recorrida por humanos en el espacio, establecido por el Apolo 13.
