Líderes de Mercado Libre, Google Cloud y Arcor destacan cómo la IA ya está generando eficiencias operativas y transformando la relación con el cliente, en un contexto de inversión global creciente en esta tecnología.
En el marco de un debate global sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA), ejecutivos de importantes empresas argentinas detallaron cómo están incorporando esta tecnología en el corazón de sus operaciones. El CEO de Mercado Libre, Ariel Szarfsztejn, reveló durante el evento «Argentina Week» en Nueva York que la compañía está logrando escalar su servicio de atención al cliente y sus operaciones sin aumentar la dotación de personal, gracias a la implementación de IA, incluso en un contexto de fuerte crecimiento.
«Estamos haciendo muchas cosas con IA, obteniendo eficiencias en nuestras operaciones», afirmó Szarfsztejn. Esta visión es compartida por Eduardo López, presidente de Google Cloud para América Latina, quien señaló a LA NACION que la región presenta un alto índice de adopción de IA. «Hay muchísimos proyectos en curso y la gente es mucho más optimista en la implementación en esta región», explicó.
Desde el sector industrial, Leandro Farah, gerente de Negocios Digitales e Inteligencia Comercial de Grupo Arcor, coincidió en que la implementación es rápida. La multinacional argentina aplica IA en su plataforma B2B que conecta 250.000 puntos de venta, lo que les permite anticipar la demanda, mejorar la eficiencia y personalizar propuestas comerciales.
Los especialistas apuntan a que la próxima frontera será la «IA agéntica», sistemas que no solo responden con información predefinida, sino que pueden ejecutar tareas de forma autónoma. Sergio Pernice, director de la carrera de Ingeniería en IA de UCEMA, anticipó que en los próximos años esta tecnología evolucionará hacia la interacción con el mundo físico a través de robots.
Esta tendencia se enmarca en un escenario de inversión global creciente. Según la consultora Gartner, se prevé que el gasto mundial en inteligencia artificial alcance los 2,52 billones de dólares en 2026, lo que representa un aumento del 44% interanual.
