El estado de Indiana implementó una normativa que limita el acceso a licencias de conducir comerciales para la mayoría de los migrantes, sumándose a medidas similares en otros estados como Florida.
El estado de Indiana, en Estados Unidos, implementó este 1° de abril una restricción que limita para la mayoría de los migrantes la posibilidad de obtener licencias de conducir comerciales (CDL). La medida, firmada por el gobernador Mike Braun, busca reforzar la seguridad vial en las autopistas estatales.
Según la Oficina de Vehículos Motorizados (BMV) de Indiana, la normativa revoca cerca de 2000 licencias denominadas “no domiciliadas”. El objetivo declarado es garantizar que solo conductores con un estatus legal específico operen vehículos de gran tonelaje en el territorio. A partir de la vigencia de la ley, solo los extranjeros con visas de trabajo H-2A, H-2B o E-2 conservan la elegibilidad para estos documentos. El resto de los titulares recibió notificaciones de vencimiento inmediato, lo cual afecta la operatividad del transporte de carga regional.
El autor de la iniciativa, el representante Jim Pressel, justificó la medida tras registrarse accidentes fatales recientes con conductores extranjeros involucrados. «Queremos asegurarnos de que los conductores que están al volante sean los mejores y estén debidamente capacitados», remarcó.
A pesar de los argumentos de seguridad, la ley genera controversia por su alcance sobre inmigrantes con permiso de estancia legal. Abogados especializados advierten que la norma excluye a refugiados y beneficiarios de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), conocidos como ‘Dreamers’. «Estas personas han perdido su sustento. Muchos han transportado carga necesaria por toda la nación durante muchísimos años», señaló la abogada Sarah Burrow.
Por su parte, la Asociación de Camiones de Indiana apoyó la decisión, ante advertencias de autoridades federales sobre irregularidades en la emisión de estas licencias comerciales en varios estados.
