Un mensaje de un funcionario diplomático, difundido por el periodista Eduardo Feinmann, revela desacuerdos sobre la gestión y el simbolismo dentro de la sede diplomática en Madrid.
Un mensaje del diplomático argentino Alejandro Nimo, compartido en la red social X por el periodista Eduardo Feinmann, expuso diferencias internas en la embajada de Argentina en España. En su publicación, Nimo detalló que el embajador Wenceslao Bunge le retiró su oficina, espacio que describió como un «símbolo» de convergencia para simpatizantes del presidente Javier Milei en el país europeo.
En su extenso escrito, Nimo afirmó que no recibió una explicación razonable para la medida y señaló que en su despacho se exhibían imágenes del presidente Milei y símbolos alusivos a su gestión. Más allá del conflicto por el espacio físico, el funcionario cuestionó el compromiso del embajador Bunge con la reducción del gasto público y las premisas de responsabilidad fiscal que promueve el Gobierno nacional.
Wenceslao Bunge, actual embajador designado por la administración de Milei, fue anteriormente CEO de Credit Suisse y no cuenta con una trayectoria previa en la carrera diplomática. Su nombramiento ha estado acompañado por versiones que mencionan vínculos con la familia Sigman, conocida por su cercanía con gestiones progresistas anteriores.
Este episodio se enmarca en un contexto de relaciones bilaterales complejas entre Argentina y España durante la presidencia de Milei, marcadas por afinidades ideológicas con sectores de la oposición española y una serie de crisis diplomáticas que han tensionado el vínculo entre ambos países.
