Una psicóloga clínica planteó la necesidad de revisar artículos de la normativa para agilizar intervenciones en casos de riesgo, con el objetivo de prevenir situaciones críticas y brindar respuestas más ágiles a las familias.
En el marco del debate nacional sobre la actualización de la Ley de Salud Mental, la psicóloga clínica Silvia Papuchado (MP 11783) propuso modificar artículos clave de la normativa vigente. El objetivo, según expresó en una entrevista radial, es facilitar las internaciones involuntarias y permitir intervenciones tempranas ante situaciones de riesgo, buscando prevenir hechos violentos y dar respuestas más rápidas a las familias.
«No se pide cambiar la ley, se pide actualizarla: modificar aquellos artículos que nos van a beneficiar hoy», afirmó la especialista. Papuchado vinculó la necesidad de esta revisión con distintos hechos recientes que generaron preocupación social, argumentando que estos episodios deben interpretarse como señales de alerta.
Uno de los puntos centrales de la discusión es el artículo 20 de la ley, que establece que la internación involuntaria debe ser un recurso excepcional y solo aplicable ante un riesgo cierto e inminente. Según la psicóloga, este criterio puede dificultar la intervención antes de que una situación escale. «Si una persona no tiene conciencia de enfermedad, en pos de defender sus derechos humanos y su libertad, se le consulta si quiere ser internada, no va a querer», explicó.
La especialista advirtió que, en estos casos, muchas personas rechazan la internación aun cuando presentan conductas de riesgo. Además, destacó que la normativa actual exige la intervención de equipos interdisciplinarios y la comunicación a un juez, lo que puede resultar complejo en zonas con menor acceso a especialistas.
Papuchado remarcó que la prevención debe ser el eje central de cualquier modificación. «Prevenir es llegar a tiempo. Tenemos que llegar antes», afirmó. También consideró positiva la intención de reemplazar el término «padecimiento» por «enfermedad», algo que, según indicó, ayudaría a clarificar el abordaje clínico.
La psicóloga subrayó que los cambios beneficiarían especialmente a familias sin posibilidades económicas, quienes a menudo carecen de alternativas ante una crisis. «El que no tiene recursos no tiene dónde ir. Muchas veces la familia llama al 911 cuando hay una situación crítica, pero cuando la policía se retira, el riesgo sigue existiendo», concluyó.
