La misión Artemis II de la NASA concluyó este viernes con el amerizaje de la cápsula Orión en el Océano Pacífico, tras una travesía de 10 días en la que sus cuatro tripulantes se convirtieron en los humanos que más lejos han viajado en el espacio.
La nave Orión ya está de regreso en la Tierra. Este viernes concluyó la misión Artemis II, en la que una nave tripulada voló por el lado oculto de la Luna por primera vez en la historia. Los astronautas Victor Glover, piloto de la misión, Christina Koch, Reid Wiseman y Jeremy Hansen, establecieron un nuevo récord de distancia para una misión con humanos.
El reingreso atmosférico combinó precisión técnica y un exigente esfuerzo psicológico. Los cuatro astronautas tuvieron un entrenamiento intensivo y una coordinación milimétrica con los equipos de rescate. La nave Orión atravesó la atmósfera a más de 40.000 km/h y resistió temperaturas superiores a los 2.700°C, experimentando unos seis minutos sin contacto con la Tierra. Glover describió la experiencia como «montar una bola de fuego a través de la atmósfera».
Tras amerizar, la NASA confirmó que el vehículo espacial se encontraba en buenas condiciones, con sus cinco globos naranjas inflados que le dan estabilidad en el oleaje. La nave permaneció flotando en el mar hasta la llegada del equipo de rescate. «¡Bienvenidos a casa, Reid, Victor, Christina y Jeremy! Los astronautas de Artemis II han amerizado a las 8:07pm ET, poniendo fin a su histórica misión de 10 días alrededor de la Luna», escribió la cuenta oficial de la NASA, confirmando el buen estado de salud de la tripulación.
Antes del descenso, la tripulación dedicó jornadas completas a la preparación, ensayando procedimientos de emergencia y sometiéndose a rigurosas pruebas. Cada detalle fue crucial, dependiendo de sistemas como el paracaídas y el escudo térmico. Los preparativos incluyeron una maniobra de corrección de trayectoria para ajustar el ángulo preciso de entrada atmosférica.
La misión Artemis II marcó un nuevo capítulo en la exploración espacial, capturando una impactante serie de fotografías durante su sobrevuelo por la cara oculta de la Luna. Entre los registros destaca una «puesta de Tierra» obtenida el lunes 6 de abril, que evoca a la histórica fotografía «Earthrise» tomada hace 58 años durante la misión Apolo 8.
La nave Orión alcanzó una distancia máxima de 406.770 kilómetros respecto de la Tierra. En su fase de mayor proximidad a la Luna, los astronautas se situaron a tan solo 4.070 millas de la superficie, lo que permitió obtener detalles de alta precisión de la geografía del lado oculto. Una de las imágenes principales muestra a la Tierra ocultándose tras el horizonte lunar craterizado, con el cráter Ohm en primer plano.
