En una remota parcela del desierto californiano, un locutor estadounidense fundó su propio «país», Slowjamastan, que ya cuenta con miles de «ciudadanos» y leyes tan peculiares como la prohibición de las crocs.
En el árido Valle de Coachella, California, una extensión de cuatro hectáreas y media de desierto se ha convertido en el territorio de la República de Slowjamastan, una micronación fundada por Randy Williams, conocido como el «Sultán» y locutor del programa Sunday Night Slow Jams.
La idea surgió durante la pandemia, cuando Williams, un viajero empedernido, no pudo completar su meta de visitar todos los países del mundo. «Si no puedo visitar otro país, ¿por qué no crear uno?», pensó. Así, en 2021, compró un terreno desértico y, junto a su amigo Mark Corona, comenzó a darle forma a su nación.
Slowjamastan tiene sus propias reglas: se prohíben las zapatillas Crocs, está vetado enviar correos a múltiples destinatarios y el exceso de velocidad solo se permite si se lleva tacos a casa. Su animal nacional es el mapache.
Williams, quien se autoproclamó sultán, diseñó pasaportes, banderas y hasta un puesto fronterizo. La micronación ya tiene alrededor de 25.000 «ciudadanos» registrados, atraídos por la originalidad del proyecto. Las autoridades locales solo han intervenido para reubicar las señales de la carretera que anunciaban el nuevo «país».
Más que una declaración política, Slowjamastan es un proyecto creativo y lúdico que ha captado la atención internacional, demostrando cómo una idea excéntrica puede tomar vida en el desierto.
