La asamblea general de la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC) decidirá el próximo lunes si acepta la cuarta propuesta salarial del gobierno provincial, un aumento del 40%. La votación se presenta ajustada, con una leve ventaja del rechazo según el recuento de delegados, aunque el análisis por departamentos podría cambiar el panorama.
La negociación salarial de los docentes cordobeses llegará a su punto de definición el lunes, cuando la asamblea general de la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC) se pronuncie sobre la cuarta propuesta del gobierno provincial: un aumento del 40%.
Los números previos a la votación muestran una ventaja del rechazo: 76 delegados se inclinan por no aceptar la oferta, mientras que 58 lo hacen a favor de la aceptación. Sin embargo, fuentes del entorno oficial advierten que si la votación se computara por departamentos —y no por delegados—, la balanza podría inclinarse hacia el acuerdo.
El peso del departamento Capital es clave para entender la correlación de fuerzas. Con 21 delegados volcados al rechazo, ese distrito representa casi el 30% de toda la oposición a la propuesta. Sin ese bloque, la distancia entre ambas posiciones se estrecha considerablemente.
En el interior, la imagen es más heterogénea. Distritos como Río Cuarto y Colón —con 7 delegados cada uno— se suman al rechazo, mientras que San Justo, Unión y Punilla —con 6 cada uno— empujan la aceptación. Cuatro departamentos (Ischilín, Juárez Celman, Río Seco y Totoral) aún no tienen posición confirmada, lo que agrega incertidumbre al resultado final.
La facción más dura del sindicato ya anticipó su postura antes de la votación del lunes. «Las escuelas rechazamos la cuarta propuesta porque sigue siendo una propuesta de hambre y ajusta aún más a nuestros jubilados y jubiladas», sostuvieron en un comunicado interno.
Desde el entorno del Poder Ejecutivo provincial, fuentes que participan de la negociación bajan el perfil a las señales de rechazo. «No tiene lógica salvo la política la negación», indicó una de esas fuentes, en referencia a los sectores que impulsan el voto negativo.
El gobierno también dejó en claro cuál sería su camino si la asamblea rechaza la oferta. «En caso de rechazo, decidiremos si liquidamos el acuerdo si lo hubiese, o si avanzamos por decreto para después seguir negociando», señalaron. Otra fuente del mismo espacio agregó que la intención es «no cagar a los docentes» y que, de ser necesario, se liquidaría el aumento por decreto.
Si la asamblea aprueba la oferta, la UEPC y el gobierno provincial firmarían el acuerdo y se daría por cerrada la paritaria de este tramo. Si el rechazo prevalece, el ejecutivo evaluará si avanza por decreto o si retoma la negociación en una nueva instancia, sin descartar la continuidad del conflicto. El lunes será, en cualquier caso, un punto de inflexión para la relación entre el sindicato docente y el gobierno de Martín Llaryora.
