El vocero presidencial Manuel Adorni enfrenta cuestionamientos tras la difusión de chats con un testigo y las presiones de Patricia Bullrich para que presente su declaración jurada. El presidente Milei también se involucró en la controversia.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, afirmó en el programa de Eduardo Feinmann que Manuel Adorni debía acelerar la presentación de su declaración jurada para evitar prolongar un problema político innecesario. Según trascendió, esos dichos generaron malestar dentro del gabinete. Adorni respondió anoche con ironía y relativizó el episodio: aseguró que la ministra simplemente había “spoileado” una decisión que, según él, el Presidente ya tenía tomada.
Adorni participó de una entrevista con Alejandro Fantino en el canal de YouTube Neura. Allí habló de su vida personal, de cómo conoció a Javier Milei y de su llegada al Gobierno, pero inevitablemente surgió el tema judicial. Consultado por la causa en su contra, sostuvo: “No puedo hacer comentarios porque no puedo obstruir la investigación que está bajo la Justicia”. Y agregó que el motivo era “su lugar en el poder”.
Una persona investigada puede dar explicaciones públicas o defenderse sin necesariamente interferir en una causa judicial. El propio Javier Milei había afirmado horas antes que Adorni presentaría de inmediato su declaración jurada. Sin embargo, el vocero presidencial no confirmó eso. Apenas señaló que lo hará dentro de los plazos legales y sostuvo que hablará “cuando esto termine” y que entonces contará “más de lo que se imaginan”, una frase que muchos interpretaron como una advertencia velada.
En ese contexto aparecieron los chats entre Adorni y el contratista Matías Tabar, revelados por el periodista Nicolás Wiñazki. Según trascendió, el funcionario habría intentado mantener contacto con el empresario antes de su declaración judicial. “Hola, te vi en el Congreso”, le escribió Tabar. “Sí, me salió bien”, respondió Adorni. Luego el constructor le manifestó su apoyo y el vocero le pidió hablar “por el tema de la declaración”. Más adelante, Adorni le dijo: “Sabés que podés contar conmigo para lo que necesites, tenés todo mi apoyo. Además están llamando mi equipo y el abogado”. También insistió con la idea de que “todo esto es político”.
Posteriormente el tono cambió. “Hablé con gente que sabe de derecho y me aconsejaron que no tenemos que tener ninguna comunicación más entre nosotros. Chau”, le escribió Tabar. Ese mensaje es uno de los puntos más sensibles del caso, ya que deja abierta la sospecha de una posible intención de influir en un testigo de la causa.
El conflicto escaló cuando Javier Milei salió públicamente a atacar a Tabar, a quien calificó como “kirchnerista” y con “un prontuario opaco”. El constructor respondió diciendo que le daba “tristeza, angustia y dolor” escuchar esas acusaciones, recordó sus apoyos a Mauricio Macri y a La Libertad Avanza, mostró antiguos posteos críticos contra Cristina Kirchner y negó cualquier vínculo con el kirchnerismo. Cerró su mensaje con un “Viva la patria”.
La Justicia sigue intentando determinar el origen del patrimonio de Adorni. Entre los bienes bajo análisis aparecen un 33% de un terreno en La Plata, otro terreno en Bragado y un departamento también en La Plata, que el funcionario habría declarado como parte de una herencia. También trascendió, según una publicación de La Nación basada en una investigación del periodista Nicolás Pizzi, que la productora vinculada a Marcelo Grandío continuaría cobrando fondos relacionados con un programa emitido por la TV Pública pese al escándalo.
En medio de todo esto, la oposición intenta impulsar una sesión especial en el Congreso para interpelar a Adorni, aunque por ahora no tendría los votos suficientes para avanzar. Y al mismo tiempo comenzaron a difundirse encuestas que reflejan un deterioro en la imagen del Gobierno. Según un relevamiento publicado por Eduardo Paladini en Clarín, realizado por las consultoras E3.0 y Alaska, un 65% evalúa negativamente la gestión nacional, mientras que un 32% la considera positiva.
