En una visita relámpago a Buenos Aires, la autora española habló sobre su éxito, los prejuicios en torno al erotismo femenino y su visión del sexo como un juego de adultos.
“El sexo es un juego de adultos”, afirma Megan Maxwell durante su paso por la Feria del Libro de Buenos Aires. La escritora, que saltó a la fama en 2012 con Pídeme lo que quieras (Planeta), construyó una comunidad de lectoras que se identifican como las “Guerreras Maxwell”. Su obra introdujo el mundo swinger y el intercambio de parejas en la novela romántica, un año después del boom de Cincuenta sombras de Grey.
“El sexo se puede disfrutar de mil maneras, siempre y cuando tú quieras vivirlo”, dice hoy, con más de cincuenta novelas publicadas. Su historia familiar también inspiró su escritura: en Hola, ¿te acuerdas de mí? (Planeta, 2015) reconstruye el reencuentro con su padre, un militar estadounidense que desapareció cuando ella era pequeña.
Antes del éxito, Maxwell escribió durante años para familiares y amigos, acumulando trece novelas inéditas. Empezó a trabajar a los 17 y, tras varios rechazos editoriales, insistió hasta conseguir publicar. En su reciente visita a Buenos Aires, presentó Viajando con Megan Maxwell (2026), un recorrido por los destinos de sus novelas, acompañada por su hija Sandra Miró, también escritora romántica.
Consultada sobre los prejuicios que enfrentó al publicar después de Cincuenta sombras de Grey, Maxwell responde: “Prejuicios, y más tratándose de sexo y novela romántica, todos los del mundo. Yo quería llevar el erotismo al mundo swinger, y sabía que iba a ser muy criticado. Pero ese mundo existe, y muchas personas lo disfrutan”.
La autora aclara que no necesita haber vivido todo lo que escribe: “¿Un escritor de thrillers va por el mundo matando gente? Yo escribo sobre erotismo; sé lo que escribo, pero eso no significa que esté todo el día ‘dale que te pego al tema’”.
Respecto al feminismo, Maxwell destaca que siempre creó mujeres empoderadas. “Hace años algunas editoriales me decía que bajara el carácter de mis protagonistas, que fueran más sumisas. Yo decía que de eso, nada. La primera que tenía carácter era yo”. Su próxima novela, Ríete de las Bodas, aborda los prejuicios hacia las mujeres maduras que salen con hombres más jóvenes.
