La economista Carolina Manucci alertó sobre un escenario de estrés financiero masivo en Argentina, producto de la caída de ingresos, el endeudamiento y las altas tasas de interés.
En diálogo con Canal E, la economista Carolina Manucci sostuvo que la combinación de caída de ingresos, deuda y tasas elevadas está llevando a las familias argentinas a un escenario de “estrés financiero masivo”. La creciente morosidad y el deterioro del poder adquisitivo encendieron una nueva señal de alarma en la economía argentina.
Durante la entrevista, Manucci explicó que la situación actual responde a una combinación crítica de factores que impactan de lleno sobre hogares y empresas. “Estamos observando una combinación explosiva de ingresos cayendo, crédito caro, endeudamiento y mora”, afirmó la economista, quien describió el escenario como un “estrés financiero masivo”.
Según detalló, muchas familias utilizan tarjetas y financiamiento para cubrir gastos esenciales, mientras que las empresas recurren a deuda costosa incluso para sostener capital de trabajo. Además, Manucci remarcó que el problema de fondo no pasa únicamente por las altas tasas de interés, sino por el desfasaje entre salarios, precios y obligaciones financieras. “El quid de la cuestión es realmente que el ingreso no alcanza, hay una incompatibilidad entre ingresos, precios y deudas”, señaló.
En ese contexto, la economista planteó que el Gobierno todavía cuenta con herramientas para intentar descomprimir la situación social y financiera. Entre las medidas mencionó extensiones de plazos para deudas, devoluciones selectivas de IVA, incentivos al consumo de bienes nacionales y reducción de cargas patronales para fomentar el empleo. “No es que no hay herramientas”, sostuvo Manucci, quien insistió en la necesidad de fortalecer el ingreso disponible de la población y asistir especialmente a los sectores más golpeados.
También mencionó la posibilidad de impulsar créditos productivos dirigidos al capital de trabajo y planes de regularización impositiva. Sin embargo, cuestionó la falta de señales concretas para reactivar la producción y el consumo interno. “El gobierno tendría que poner un freno acá y armar un plan concreto para mejorar la economía real”, advirtió.
La economista también alertó sobre las consecuencias que podría generar el aumento sostenido de la morosidad en el sistema financiero. Según explicó, un deterioro mayor de la capacidad de pago podría impactar tanto sobre el crédito como sobre la actividad económica general. “Si no le dan un impulso, realmente esto puede empeorar y bastante y caer en una insolvencia masiva de la población”, afirmó.
En la misma línea, agregó que el deterioro ya se percibe en la producción nacional y en el nivel de consumo de las familias. Finalmente, Manucci cuestionó la prioridad otorgada a los grandes inversores frente a las dificultades de las empresas locales. “Hoy las familias están estresadas, ahogadas, la producción está cayendo”, concluyó, y pidió que las medidas económicas contemplen también a las pymes y al mercado interno.
