Viviana, madre de Claudio Barrelier, único detenido por el femicidio de la adolescente de 14 años en Córdoba, se pronunció públicamente y ofreció disculpas a la familia de la víctima.
En la ciudad de Córdoba, Viviana, madre de Claudio Barrelier, principal sospechoso del asesinato de Agostina Vega, rompió el silencio en declaraciones televisivas. Visiblemente afectada, expresó: «Estoy destruida. Le pido perdón a esa familia».
La mujer reiteró su incredulidad ante las acusaciones que pesan sobre su hijo: «Nunca pensé que mi hijo hubiera hecho una cosa así. Mil disculpas, de corazón». Afirmó que no comprende lo sucedido y que su hijo no fue criado con esos valores. «Quiero que me explique por qué», declaró.
Según relató, mantuvo contacto con Barrelier tras su detención, pero sostuvo que «siento que me sigue mintiendo». El hecho ocurrió en una vivienda del barrio Cofico, donde la víctima fue vista por última vez con vida. Viviana indicó que se encontraba en la casa en ese momento, aunque aseguró no haber escuchado ni advertido ninguna situación extraña: «Mi casa es grande, no vi nada».
La madre señaló que desde el inicio se puso a disposición de la Justicia: «Me presenté en la Fiscalía y dejé que revisaran todo», en referencia a los procedimientos realizados en el inmueble donde los investigadores recolectaron pruebas. Además, trascendió que Barrelier convivía con su pareja y su hija de 11 años, quien habría preguntado a su entorno si eran ciertas las acusaciones contra su padre.
La causa está a cargo del fiscal Raúl Garzón. De acuerdo con las primeras hipótesis, el asesinato habría ocurrido la misma noche de la desaparición de Agostina Vega o en las primeras horas del día siguiente. Los resultados de la autopsia y los estudios forenses serán determinantes para establecer la mecánica del hecho y confirmar la fecha de la muerte. La investigación apunta a esclarecer si el acusado actuó solo o si hubo participación de otras personas.
Los peritajes realizados en la vivienda de Barrelier resultan centrales para la causa. Allí se hallaron rastros que podrían ser compatibles con la víctima, aunque aún deben ser analizados para su confirmación. Mientras avanza la investigación judicial, el caso mantiene en vilo a la comunidad cordobesa.
