El campeón del mundo reconoció que se sintió extraño en las primeras convocatorias de la selección argentina sin su nombre, aunque ratificó su decisión de dar un paso al costado.
Ángel Di María atraviesa una etapa diferente de su carrera. Lejos de las convocatorias de la selección argentina, pero todavía protagonista dentro de la cancha con Rosario Central, el campeón del mundo se refirió a cómo vive el proceso tras su retiro del equipo nacional y a los desafíos que mantiene intactos a los 38 años.
A días del inicio del Mundial 2026, el rosarino abrió su corazón durante una entrevista y confesó que las primeras convocatorias sin su presencia le generaron una sensación extraña. Fideo dejó en claro que no se arrepiente de la decisión tomada después de la Copa América obtenida en 2024. “Las primeras veces fue raro, pero ya sabía lo que había decidido”, explicó al sitio web del Balón de Oro.
Fideo descartó cualquier posibilidad de regresar al seleccionado. Sin embargo, Di María no cerró la puerta a acompañar al equipo de Lionel Scaloni desde otro lugar. En el radar, la posibilidad de viajar a Estados Unidos para seguir el Mundial aparece como una opción, aunque aclaró que hoy toda su atención está puesta en Rosario Central y en una meta que todavía considera pendiente y siempre está dando vueltas en su cabeza: la Copa Libertadores.
Sobre cómo ve a la selección argentina, no dudó: “Creo que la camada nueva puede darle ese empujón a la camada vieja, que todavía tiene 28 o 29 años, tampoco son viejos… Creo que esa camada joven puede dar mucho, porque empuja, porque busca un lugar, porque quiere jugar. Y termina, otra vez, pasando lo que dijo Scaloni siempre: el único indiscutible es Messi. Los demás juegan o no juegan. Y no solamente lo dijo. Lo dijo y lo cumplió. Como cuando puso a Enzo (Fernández) en el Mundial, que lo puso y se ganó la titularidad”.
“Primero está Central”, resumió al referirse a la Copa Libertadores, el gran objetivo deportivo que persigue Fideo en el tramo final de su carrera. Tras regresar al club donde se formó y convertirse en una de las figuras del equipo, el exjugador de Real Madrid, Benfica y Paris Saint-Germain busca sumarle un nuevo capítulo a una trayectoria repleta de títulos.
Di María ya conquistó el Mundial, la Copa América y la Finalissima con la selección argentina. También ganó la Champions League y acumuló títulos en Europa. “Fue único para mí haber podido ganar y tocar la Champions. Cualquier jugador que va de Sudamérica a Europa sueña con lograr algo importante. Yo tuve esa posibilidad. Hoy en día, jugar la Libertadores tanto para mí como para el club es algo increíble. Lo único que deseamos es poder lograrla”, señaló.
La determinación ha sido una constante en su carrera. En el Mundial de Brasil 2014 se perdió la final ante Alemania por una lesión muscular que le impidió estar en el partido más importante de aquella selección. Años más tarde se conoció una frase que reflejó su deseo de jugar pese a las dificultades: “Si me rompo, déjenme que me siga rompiendo. No me importa. Solo quiero estar para jugar”, recordó sobre aquellas horas previas a la definición, cuando Real Madrid -su club de entonces- lo presionaba para que no jugara la final, premisa que respetó. Ocho años después tendría su revancha: fue una de las figuras de la selección argentina campeona del mundo en Qatar 2022 y marcó uno de los goles en la final frente a Francia.
Mientras el mundo del fútbol se prepara para una nueva Copa del Mundo, la atención de Di María está puesta en otro escenario. Ahora mismo concentra sus energías en Rosario Central y en la posibilidad de conquistar la Copa Libertadores, el gran trofeo que todavía falta en su recorrido. No se trata únicamente de una competencia más. Para Di María, la Libertadores representa la oportunidad de alcanzar una conquista con la camiseta del club que marcó el inicio de su carrera profesional. A los 38 años, con un legado ya asegurado en la historia del fútbol argentino, el desafío es coronarse en su casa y la Libertadores aparece como ese objetivo especial en su etapa final dentro de una cancha de fútbol.
