Bruselas, 24 jun (EFE).- Los termómetros llegaron hoy a 35,1 grados centígrados en Bélgica, que batió su récord de calor para un 24 de junio desde que existen registros, en la que se espera que sea la semana más calurosa de su historia.
Pasado el mediodía, con 33,2 grados, Bélgica registraba ya su pico de temperatura para un 24 de junio desde 1976, pero el récord fue pulverizado al llegar la tarde, según el Instituto Real de Meteorología.
No obstante, no se espera que durante el actual episodio meteorológico se supere el récord absoluto documentado jamás en Bélgica, que fueron los 41,8 °C medidos en Begijnendijk, en la provincia de Brabante Flamenco, el 25 de julio de 2019, y a los 39,5 °C alcanzados ese mismo día en la comuna bruselense de Uccle, estación de referencia para los registros nacionales.
Este miércoles, el calor provocó la cancelación de servicios de tren y autobús, la suspensión de clases en algunos centros educativos y el cierre de monumentos como el Atomium, entre otras incidencias.
También se generó cierto revuelo mediático y político ante un comentario publicado en redes sociales por el ministro belga de Defensa, Theo Francken, quien ironizó sobre la ola de calor y sugirió disfrutar del buen tiempo con piscina, cerveza y barbacoa.
«Dos días que hace calor y parece que vamos a morir todos otra vez. Tío, tío, ¿estos periodistas dónde los encuentran?», escribió el dirigente nacionalista flamenco en Facebook.
El ministro recomendó también que se disfrute del buen tiempo y dijo que enviaría «fotos más tarde de la piscina, una (cerveza) Stella fresca y barbacoa».
Varios políticos, editoriales de prensa y columnas en medios belgas han reprochado a Francken, al que han acusado de «climatoescéptico», por presentar la ola de calor como una exageración mediática y no como una consecuencia del aumento de las temperaturas vinculado al cambio climático.
Bélgica sigue sufriendo este miércoles las consecuencias de una ola de calor que ya ha provocado la cancelación de servicios de tren y autobús carentes de aire acondicionado, la suspensión de clases en algunos centros educativos y el cierre de monumentos como el Atomium.
La empresa pública de ferrocarriles belga (SNCB) ha retirado de la circulación hasta cien trenes diarios correspondientes a los modelos más antiguos porque carecen de climatización para las altas temperaturas.
En su página web, la SNCB informó que la medida estará vigente al menos hasta el viernes «para garantizar el transporte de los pasajeros en las mejores condiciones de confort y seguridad».
La línea de alta velocidad que conecta Bruselas con la frontera francesa ha reducido la velocidad de los trenes hasta los 170 km/h, en vez de los 300 km/h a los que circulan actualmente, debido a la dilatación de las catenarias a causa de las altas temperaturas.
En el caso de los autobuses, menos del 40 % de los vehículos de las provincias de Henao y el Brabante Valón cuentan con aire acondicionado, por lo que la empresa responsable ha decidido cancelar completamente el servicio de este miércoles entre las 13:30h y las 17:00h y ha advertido que esta medida se podría extender durante los próximos días.
En los colegios, la decisión de suspender las clases corresponde a cada centro educativo.
Algunas escuelas han decidido cerrar sus puertas, mientras que otras han preferido hacer frente al calor extremo disminuyendo la duración de las clases, limitando los exámenes a las mañanas o realizando juegos con agua al aire libre.
La ola de calor también ha obligado a cerrar monumentos como el icónico Atomium, que no abrirá sus puertas durante las tardes desde este miércoles hasta, al menos, el próximo viernes.
El ministro federal de Movilidad y Clima, Jean-Luc Crucke, ha reclamado una mayor coordinación gubernamental para mejorar la adaptación del país al cambio climático, según declaró este miércoles a varios medios belgas.
El Gobierno federal estudiará modernizar las alertas por calor nocturno, reforzar los avisos a los móviles, crear una red de «refugios climáticos» en espacios públicos, instalar más fuentes e incluso movilizar al ejército durante fenómenos meteorológicos extremos.
El Real Instituto Meteorológico belga ha activado la alerta naranja desde este miércoles hasta el próximo sábado en todas las regiones ante la intensificación de la ola de calor que comenzó a inicios de esta semana y que, si se cumplen los pronósticos, será la más cálida jamás registrada en Bélgica.
El servicio meteorológico prevé que este miércoles las temperaturas alcancen los 37 °C en el interior y lleguen hasta los 33 °C en la costa, aunque en algunas partes del país el pico de calor se puede alcanzar este próximo viernes con 39 °C.
Durante la noche, las temperaturas seguirán superando el umbral de noche tropical, con valores entre los 19 °C y los 23 °C en la mayoría de regiones.
