En el Mundial que ya batió el récord de asistencia de Estados Unidos 1994, los hinchas argentinos reportan dificultades para adquirir entradas debido a los altos precios en el mercado de reventa. Miami se prepara para recibir un aluvión de simpatizantes en los dieciseisavos de final.
DALLAS (enviado especial).- Martín Rulo reside en Miami y emigró desde Rosario durante la crisis de 2001. Hace dos semanas se reunió con cinco amigos que viven en Florida para seguir a la selección argentina. Asistieron a Kansas City para el debut, viajaron a Dallas para el partido contra Austria y planean quedarse hasta el sábado para el último encuentro de la fase de grupos frente a Jordania. En ninguno de los tres partidos consiguieron entradas.
Según declaró Rulo a LA NACION: “Buscamos por todos lados y no podemos conseguir porque la reventa es una locura. Para el partido de mañana, en el que Argentina ya está clasificada y va a poner suplentes, están pidiendo entre 2.000 y 2.500 dólares”.
Este jueves, cuando aún faltaban 14 partidos de la fase de grupos, el torneo superó la marca de Estados Unidos 1994 como la Copa del Mundo con mayor asistencia histórica, alcanzando 3.605.357 espectadores, con un promedio de 65.000 hinchas por partido. La edición de 1994 había registrado 3.587.538 espectadores. El actual formato de 48 selecciones y 104 partidos proyecta casi 6,7 millones de hinchas en estadios colmados.
No todas las selecciones enfrentan los mismos precios de reventa que los argentinos. Por ejemplo, un ticket para el partido Paraguay-Australia se conseguía a última hora por 450 dólares. TicketData, empresa que monitorea los precios de reventa, reportó un promedio de 798 dólares en el mercado secundario.
Para el partido de dieciseisavos de final que la selección argentina jugará el próximo viernes en Miami, se prevé una alta afluencia de hinchas argentinos. En el sur de Florida reside aproximadamente un cuarto de los argentinos que viven en Estados Unidos. La demanda se incrementa por el fenómeno Messi. Rulo afirmó: “Están pidiendo 5.000 dólares para un partido que se juega en el patio de mi casa. Es imposible para mí, mucha plata”. La mayoría de los hinchas argentinos compiten con extranjeros (chinos, indios, mexicanos, entre otros) y estadounidenses con mayor poder adquisitivo. Rulo señaló: “Van todos a ver a Messi, el día que él no juegue más no va a ir nadie de toda esa gente”.
Aerolíneas Argentinas anunció este jueves un refuerzo en sus frecuencias para el 30 de junio y 1 de julio, con dos vuelos diarios Ezeiza-Miami, y tres para el jueves previo al partido. Las agencias de viajes reportan una fuerte demanda impulsada por el fenómeno Messi.
Para el partido del sábado entre Argentina y Jordania, que no define la clasificación de la selección (ya clasificada en primer lugar), no es posible conseguir boletos a precios oficiales. Todo se busca en la reventa. Aerolíneas Argentinas ofreció un paquete promocional para un servicio directo a Dallas por 500 dólares.
Desde Alemania 2006, el seguimiento de los argentinos a la selección se volvió masivo de forma ininterrumpida en los mundiales. A diferencia de otros países, los hinchas argentinos suelen llegar a las citas mundialistas sin entradas compradas de antemano, incluso el mismo día del partido, en busca de un boleto. Esto ocurrió en Brasil, con una movilización multitudinaria; en Rusia, donde una devaluación del peso afectó presupuestos; y en Qatar, donde cerca de 30.000 argentinos estuvieron durante casi un mes, muchos sin tickets pero logrando entrar.
La AFA se deslinda de cualquier responsabilidad por las entradas y sostiene que la FIFA es la única entidad autorizada para vender y revender tickets. En el pasado, se registraron incidentes como la venta de tickets oficiales por parte de Julio Grondona y su hijo Humberto en un hotel de Berlín antes de los cuartos de final de 2006, los talonarios que se llevaban los Borrachos del Tablón, y en 2014 hubo otro escándalo por reventa de entradas por parte de integrantes de la AFA antes del partido con Bélgica. En la noche previa de la final de 2022, integrantes de la AFA del Chiqui Tapia vendieron boletos en un departamento de Doha.
