Según un informe de NielsenIQ, el consumo masivo en Argentina registró una caída del 0,8% en el bimestre abril-mayo de 2026 respecto al mismo período de 2025. El rubro alimentos mostró un leve crecimiento, mientras que bebidas y limpieza presentaron descensos.
El consumo masivo en Argentina mostró una caída del 0,8% en el bimestre abril-mayo de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior, según el informe de Canasta de Consumo de NielsenIQ. El dato indica que, a pesar de una inflación más moderada que en 2025, el gasto de los hogares se mantiene contenido.
El relevamiento señala una dinámica de dos velocidades: la facturación creció un 25,3% interanual impulsada por el aumento del precio promedio ponderado, mientras que los volúmenes de venta se redujeron. Esta brecha refleja una caída en el poder de compra.
Por categorías, alimentos registró un incremento del 0,8% en el bimestre, sostenido por golosinas y alimentos básicos. Bebidas cayó un 1,4%, afectada por bebidas no alcohólicas y alcohólicas. Cuidado personal y limpieza retrocedió un 3,2%, con bajas en cosmética y tocador (-1,6%) y limpieza del hogar y de la ropa (-6,7%).
En cuanto a los canales de venta, los supermercados mostraron una contracción del 2,9% en el bimestre. Los autoservicios independientes crecieron un 1,7%, los kioscos un 0,4% y los comercios tradicionales un 0,2%. El informe indica que los consumidores priorizan la cercanía y la reposición puntual.
En el acumulado del año, el consumo total se mantiene apenas positivo, con un incremento del 0,3% frente a enero-mayo de 2025. Sin embargo, la tendencia muestra una desaceleración: en los últimos meses el avance se moderó hasta llegar a terreno negativo en abril-mayo.
El informe concluye que el consumo masivo no logra consolidar una recuperación sostenida. La baja del bimestre interrumpe la mejora observada en tramos previos y deja a la canasta en una zona de fragilidad, con precios que empujan la facturación pero volúmenes limitados por la demanda.
