Empresas del Norte Grande y Córdoba denuncian cortes en el suministro de gas natural, con precios que llegan a ser hasta nueve veces superiores a los del resto del país, lo que afecta la producción y genera reclamos por falta de previsibilidad contractual.
La interrupción del suministro de gas natural afecta a industrias del Norte Grande y de Córdoba, según reportes de las cámaras empresariales. En Tucumán, la Unión Industrial de Tucumán (UIT) advirtió que los cortes comprometen la producción, el empleo y la competitividad de las economías regionales, y señalaron que estas restricciones ocurren sin que se registren temperaturas extremas que justifiquen una emergencia.
La UIT indicó que las empresas enfrentan costos extraordinarios, con valores cercanos a los 27 dólares por millón de BTU para gas importado, mientras que en otras regiones del país el mismo insumo ronda los 3 dólares. Esta diferencia de hasta nueve veces encarece la estructura de costos y limita la competitividad de la producción local.
En Córdoba, el sector productivo reportó restricciones e interrupciones en contratos firmes y semifirmes, lo que obliga a reducir actividad, reorganizar procesos o asumir costos adicionales para mantener la operación. Las industrias señalaron que la falta de previsión en el sistema energético se traslada a las plantas fabriles, afectando especialmente a las pequeñas y medianas empresas, que no cuentan con estructuras para gestionar crisis sistémicas.
La UIT exigió transparencia en el funcionamiento del mercado energético y cuestionó los criterios detrás de los sobrecostos. En paralelo, en Córdoba se reclamó que el Estado debe prevenir, ordenar y garantizar el cumplimiento de las reglas, para evitar que el mercado quede librado a la capacidad de negociación de cada actor.
El déficit de infraestructura en la Cuenca Noroeste, que aporta apenas el 20% de su capacidad histórica, y los tiempos de la Reversión del Gasoducto Norte son señalados como causas estructurales del problema. Ante la inviabilidad económica de recurrir a GNL importado, las plantas tucumanas operan al 60% de su capacidad instalada, y se evalúa el uso de fuel oil o suspensiones laborales.
Según datos del sector, la pérdida de puestos de trabajo a nivel nacional promedia entre 3.000 y 4.000 mensuales, y la inestabilidad laboral en el norte es consecuencia directa de la falta de previsibilidad en el suministro energético. Las empresas se reunieron con distribuidoras para monitorear la crisis y analizan alternativas para amortiguar el impacto.
