El presidente Javier Milei dio a conocer por cadena nacional el proyecto de reforma a la Carta Orgánica del Banco Central, que será enviado al Congreso.
Buenos Aires, 30 julio (NA) – El presidente Javier Milei presentó, por cadena nacional, la reforma que pretende realizar a la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA).
El mandatario explicó los ejes centrales del proyecto de modificación que enviará al Congreso, con la intención de que ingrese por el Senado para comenzar su tratamiento legislativo.
La iniciativa es elaborada por el Ministerio de Economía, que conduce Luis Caputo; el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger; y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili.
Según la Agencia Noticias Argentinas, la «columna vertebral» del proyecto será prohibir la emisión monetaria hacia el Tesoro Nacional.
«El Banco Central podrá hacer adelantos transitorios al Gobierno nacional hasta una cantidad equivalente al doce por ciento (12%) de la base monetaria, constituida por la circulación monetaria más los depósitos a la vista de las entidades financieras en el Banco Central de la República Argentina, en cuentas corrientes o en cuentas especiales», señala el artículo 20 de la actual carta reformulada por la entonces titular del BCRA, Mercedes Marcó del Pont.
En el mismo se indica que podrá adelantar un 10% extra de los recursos en efectivo que el Gobierno «haya obtenido en los últimos doce meses», y ese monto deberá ser devuelto dentro de los doce meses de efectuados.
«Si cualquiera de estos adelantos quedase impago después de vencido aquel plazo, no podrá volver a usarse esta facultad hasta que las cantidades adeudadas hayan sido reintegradas», detalla el artículo.
La administración libertaria sostiene que la inflación es «siempre y en todo lugar un fenómeno monetario». Bajo esta premisa, la reforma de la Carta Orgánica jugaría un rol clave sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
El propio Milei sostuvo en su paso por AmCham que el Gobierno sacará liquidez del mercado para converger la tasa inflacionaria.
Al no permitirse la emisión hacia el Estado, el fisco debe gastar únicamente lo que recauda. Aún habiendo cerrado el primer semestre con superávit, el Gobierno corre el riesgo de tener que realizar más ajustes y recortes en distintas áreas para no emitir.
