El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos lanzó una licitación para construir un centro de detención de inmigrantes con capacidad para 700 personas en el oeste de Miami, Florida.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) publicó una licitación para la construcción de un nuevo centro de detención de inmigrantes en el oeste de Miami, Florida. El proyecto contempla una instalación «llave en mano» con capacidad para al menos 700 personas bajo custodia federal.
Según el pliego de la licitación, el complejo deberá incluir alojamiento, atención médica y de salud mental, alimentación, transporte, seguridad y todos los servicios necesarios para el funcionamiento de un centro de detención. La iniciativa forma parte del plan del DHS para ampliar la infraestructura destinada a inmigrantes detenidos en todo el país.
Además del proyecto en Miami, la agencia busca incorporar centros con capacidad para 1.800 camas en el área de Filadelfia y otros de 1.500 plazas en las regiones de Seattle y Denver, ante la previsión de un incremento en los arrestos migratorios.
La licitación fue anunciada semanas después del cierre del centro de detención conocido como «Alligator Alcatraz», ubicado en los Everglades. Ese centro, construido en tiempo récord, operó durante casi un año y fue señalado por organizaciones defensoras de derechos humanos como un símbolo de la política de «tolerancia cero» impulsada por el presidente Donald Trump y el gobernador de Florida, Ron DeSantis. El gobierno atribuyó el cierre a la temporada de huracanes y al carácter temporal de las instalaciones, aunque también recibió cuestionamientos judiciales y ambientales.
Organizaciones dedicadas a la defensa de los inmigrantes sostienen que la nueva licitación indica que Washington no busca reducir la capacidad de detención, sino reemplazar un centro provisorio por una infraestructura permanente y de mayor estabilidad.
La decisión coincide con el fin del Estatus de Protección Temporal (TPS) para más de 300.000 haitianos, luego de que la Corte Suprema autorizara al gobierno a avanzar con la medida mientras continúan los litigios en tribunales inferiores. Ese fallo podría derivar en un aumento de las detenciones y deportaciones, especialmente en el sur de Florida, donde reside una de las comunidades haitianas más numerosas de Estados Unidos.
En ese contexto, activistas realizaron una protesta frente al centro de procesamiento de ICE en Miramar, donde manifestaron un incremento de los operativos migratorios y una mayor participación de las autoridades locales en los procedimientos federales. Integrantes de la organización American Friends Service Committee declararon: «No sabemos exactamente qué están preparando, pero claramente algo cambió». También señalaron que familias detenidas están siendo trasladadas a hoteles antes de ser deportadas y permanecen incomunicadas durante más de 24 horas.
