La Libertad Avanza aceptó la caída del Capítulo III que habilitaba la venta de tierras a extranjeros. Internas, críticas de artistas y una sesión que expuso la falta de coordinación oficial.
La Casa Rosada atravesó una jornada de alta tensión política el 19 de julio, cuando la sesión en el Senado por la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada terminó en un cuarto intermedio por falta de votos. Tras 130 días, 4 sesiones y 17 borradores, el oficialismo aceptó la caída del Capítulo III, que habilitaba la venta de tierras a ciudadanos y empresas extranjeras.
El clima en Balcarce 50 incluyó reuniones no programadas, llamados telefónicos y discusiones internas. Un funcionario de alto rango expresó su malestar al ver una publicación de la cantante Tini Stoessel en Instagram, que decía: “La Patria no se vende”. Esa publicación, con más de 22 millones de seguidores, fue interpretada por el oficialismo como un golpe comunicacional.
La Libertad Avanza esperaba críticas de artistas como Lali Espósito, Ca7riel, Dillom, La Joaqui y Nicky Nicole, pero no de figuras como Tini Stoessel o Emilia Mernes. Un miembro de la Mesa Política señaló: “Perdimos la guerra comunicacional”. El senador Luis Juez declaró: “Defendimos mal el debate sobre Tierras. Nos faltó inteligencia y picardía”.
Un informe de la consultora Reputación Digital indicó que el 69% de los mensajes en redes sociales sobre la iniciativa fueron negativos. Durante la sesión, hubo manifestaciones en las afueras del Congreso con balas de goma, gases lacrimógenos y camiones hidrantes después de que un grupo de encapuchados arrojara proyectiles a los agentes de seguridad.
La ley obtuvo media sanción en el Senado, pero quedó sin el Capítulo III. La sesión fue larga, con 39 oradores. Entre los hechos destacados: la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, que se adelantó a propósito para no tener que desempatar; el pedido de votación remota de los senadores Anabel Fernández Sagasti y Flavio Fama, que fue girado a comisiones; y el rechazo de la oposición a vaciar el recinto, con 38 votos en contra.
El senador Joaquín Benegas Lynch pidió la palabra para explicar que no existía conflicto de intereses por ser dueño de una empresa que gestiona ventas de parcelas en Argentina y apoyar el capítulo. Dijo: “Con este criterio no podría votar nadie”.
La caída del Capítulo III generó una interna en el oficialismo. Los reproches circularon entre el jefe de Gabinete, Diego Santilli; la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. Un miembro del bloque dijo: “Vive en una nube de pedo” sobre Sturzenegger, quien se resistió a las concesiones negociadas por Bullrich con bloques dialoguistas.
Sturzenegger, en sus redes sociales, se refirió al caso de la inversión de Vicuña en San Juan por U$S 250 millones: “Vilipendiaron los cambios a la Ley de Glaciares que hoy derrama prosperidad. Quizás no hay conciencia que el capítulo de la Ley de Tierras hubiera permitido esto mismo, pero en todo el país”.
Cerca de Santiago Caputo, cuestionaron la estrategia electoral de Karina Milei y los primos Menem. La rebelión de gobernadores como Osvaldo Jaldo, Gustavo Sáenz y Rolando Figueroa fue vista como un anticipo de futuras negociaciones. En el Gobierno sostuvieron que no habrá una rebelión generalizada de los territorios.
Un dirigente que conversa con gobernadores dijo: “El Gobierno tiene menos coordinación política que antes. Patricia está muy sola y muy celosa de su coordinación en el Senado. Y tienen que frenar algunas ideas de Sturzenegger”.
El proyecto que desvela a Karina Milei es la reforma electoral y la eliminación de las PASO. El Gobierno está dispuesto a negociar acuerdos electorales con los gobernadores para asegurar la reelección de Javier Milei en 2027.
Encuestas recientes muestran una caída en la confianza en el Gobierno: el Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella cayó 6,5% en julio, quedando en 1,94 puntos sobre cinco. Un relevamiento de Poliarquía indicó que el 66% de la población prefiere un cambio en la situación económica actual. Hugo Haime & Asociados encontró que el 34% identifica la bronca como sentimiento predominante y el 39% habla de tristeza. Management & Fit informó que el 43,2% piensa que el país estará peor dentro de un año y el 58,6% desaprueba la gestión. El Banco Central registró 20,9 millones de personas con deudas financieras y 5,8 millones con atrasos de más de 90 días.
