El economista venezolano, director del Growth Lab de Harvard, analizó el escenario económico argentino, destacó avances en el equilibrio fiscal y la baja de la inflación, pero advirtió sobre riesgos políticos y oportunidades en energía y minería.
El economista venezolano Ricardo Hausmann, fundador y director del Laboratorio de Crecimiento de la Universidad de Harvard, dialogó con LA NACION sobre la situación económica de Argentina. Hausmann elogió decisiones como el equilibrio fiscal y la reducción de la inflación, aunque señaló que “hay una tarea macro que no se ha terminado”.
Hausmann destacó el “viento de cola” generado por condiciones internas que favorecen el desarrollo de Vaca Muerta y la minería, e identificó oportunidades en las cadenas de proveedores de estas actividades. No obstante, reconoció una “percepción de cierto riesgo” que se refleja en variables financieras.
Consultado sobre dónde percibe ese riesgo, explicó: “Es muy diferenciado el rendimiento de los bonos si vencen antes o después de la elección, lo cual quiere decir que el mercado está asociando un cierto riesgo político de reversión del rumbo”. Agregó que las tasas de interés reales en Argentina siguen siendo altas y que las empresas “tienen cierto temor a endeudarse”.
En cuanto a la sostenibilidad del esquema fiscal, sostuvo que Argentina ha pagado un costo alto por la falta de sostenibilidad fiscal y que “todos esperamos que algún día ese sea un tema de consenso nacional”. Señaló que la inflación mensual pasó de 15% a 2% y que “tiene que bajar a un dígito eventualmente”.
Sobre el desarrollo de sectores como energía y minería, afirmó que no se trata de shocks externos, sino de condiciones internas que ahora permiten invertir. Criticó las retenciones agrícolas, que calificó como un impuesto alto que afecta la productividad, y señaló una brecha de productividad con Brasil.
Respecto al régimen monetario, indicó que hay avances estructurales, como un Banco Central capitalizado y sin deudas, y que “estructuralmente se ha avanzado”. Sobre la política de “destrucción creativa”, Hausmann advirtió: “La creación lleva a la destrucción, pero la destrucción no lleva a la creación”. Explicó que la destrucción per se no es un objetivo y que la evidencia empírica no justifica esa actitud.
También se refirió a la necesidad de conectar a Argentina con las cadenas de valor de sectores en crecimiento, como Vaca Muerta, litio y cobre, y mencionó retos tecnológicos en la extracción de litio y en la productividad de los pozos. Criticó el “Compre neuquino” como una política proteccionista que perjudica el potencial de crecimiento y que podría ser inconstitucional.
Finalmente, enfatizó el rol de la innovación en el crecimiento económico, señalando que en países como Corea, China, Israel o Estados Unidos, las empresas invierten en I+D diez veces más que las argentinas en relación al PBI. En Argentina, el sector público domina el I+D, mientras que el sector privado está ausente.
