El Indicador de Confianza en el Gobierno (ICG), elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, marcó en marzo su cuarto mes consecutivo de retracción. Según el informe, la caída registrada este mes fue más profunda que las anteriores, ubicando al índice en niveles similares a los observados en marzo de 2018, durante la administración anterior.
Los puntos críticos del descenso
Dentro de los cinco componentes que integran el índice, el ítem «evaluación general del Gobierno» experimentó el descenso más pronunciado, cayendo un 9% y situándose por debajo de los 2 puntos en una escala de 5. Por otro lado, el aspecto peor evaluado continúa siendo la «preocupación por el interés general», que retrocedió un 6%, lo que los analistas interpretan como una percepción de falta de sensibilidad por parte de la administración.
Cambio en el apoyo etario
Uno de los datos más significativos del estudio es la variación en el apoyo según la edad. El segmento de personas entre 18 y 29 años registró una caída del 25% en su confianza, dejando de ser el grupo etario que más respalda al gobierno. Este desplome modifica el panorama de apoyo con el que contaba la gestión hasta el momento.
Medidas económicas en un contexto complejo
En un escenario donde la inflación no muestra señales claras de desaceleración, el Gobierno nacional anunció una serie de medidas orientadas a aliviar el acceso al crédito. Entre ellas, se destacan la reducción de encajes bancarios para liberar liquidez y un programa del Banco Nación que ofrecerá créditos a pequeñas y medianas empresas con una tasa fija del 25% anual, por debajo de la inflación proyectada a doce meses.
El desafío político y legislativo
En el plano político, la administración enfrenta desafíos para avanzar con su agenda legislativa, necesitando del consenso de gobernadores para la aprobación de leyes clave. La iniciativa política parece haberse visto afectada por eventos recientes, lo que complejiza la dinámica parlamentaria. Analistas señalan que recuperar la confianza en un contexto de sentimiento negativo extendido representa un desafío significativo para cualquier gobierno.
