El Departamento de Seguridad Nacional y la Administración del Seguro Social elaborarán listas de ciudadanos mayores de edad, que serán enviadas a los estados para las elecciones.
Como respuesta a una orden ejecutiva publicada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y la Administración del Seguro Social (SSA) deberán elaborar listas con nombres de ciudadanos mayores de 18 años. Estos registros de potenciales votantes tendrán que ser enviados a los estados para los comicios.
La medida, publicada oficialmente por la Casa Blanca el 31 de marzo, tiene como objetivo principal elevar los estándares de verificación de ciudadanía en los procesos electorales. Según la orden, la presencia en una lista no significa automáticamente que la persona esté registrada para votar, ni anula otras normativas que puedan descalificarla. Los listados funcionan como una base de ciudadanos habilitados que, según los registros federales, podrían participar en las elecciones.
El DHS tiene un plazo de 90 días para construir la infraestructura necesaria para presentar esta información. Junto con la creación de este registro, la orden ejecutiva también introduce modificaciones en la modalidad, mencionando las leyes federales que sustentan la exigencia y advirtiendo sobre consecuencias para quienes las incumplan, que incluyen la posible retención de fondos federales.
La medida ha generado cuestionamientos legales. Expertos citados por medios como The Washington Post sostienen que el gobierno federal tiene facultades limitadas sobre la organización de las elecciones, un proceso que en Estados Unidos es administrado principalmente a nivel estatal.
