Este sábado comenzaron las conversaciones entre delegaciones de Washington y Teherán en Islamabad, con la mediación de Pakistán, abordando puntos clave como el tráfico en el estrecho de Ormuz, sanciones económicas y el programa nuclear iraní.
En un contexto de frágil tregua, delegaciones de Estados Unidos e Irán se reunieron este sábado en Islamabad, Pakistán, para iniciar negociaciones directas. Los encuentros, que contaron con la participación del primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif, buscan destrabar el diálogo hacia un posible acuerdo de paz en Medio Oriente, aunque aún no se precisó la agenda formal ni el formato definitivo de las conversaciones.
Entre los principales temas en discusión se encuentra la plena reanudación del tráfico marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del crudo mundial. Irán busca imponer tasas de tránsito y control, mientras que Estados Unidos exige un paso libre y sin restricciones para los petroleros. Recientemente, tras una apertura temporal, un buque de bandera gabonesa logró atravesar la zona.
Por otro lado, Teherán insiste en el levantamiento de las sanciones económicas y el desbloqueo de sus activos congelados, medidas que han afectado su economía durante años. Washington ha expresado disposición a un alivio significativo, pero lo condiciona a concesiones iraníes en sus programas nuclear y de misiles.
El control del enriquecimiento de uranio es otro eje central. Estados Unidos e Israel buscan que Irán reduzca drásticamente sus capacidades misilísticas y retire su reserva de uranio altamente enriquecido, algo que Teherán considera innegociable y defiende como parte de un programa pacífico.
Finalmente, Irán también exige la retirada de las fuerzas de combate estadounidenses de la región, un cese al fuego integral que incluya al Líbano y un compromiso de no agresión. Las negociaciones se desarrollan en un clima de expectativa internacional, con la mirada puesta en si estos complejos frentes podrán converger hacia un entendimiento.
