El número de identificación fiscal para extranjeros (ITIN) es clave para cumplir con el IRS y acceder a beneficios, pero un eventual entendimiento con el ICE genera inquietud entre algunos inmigrantes.
El Número de Identificación Personal del Contribuyente (ITIN, por sus siglas en inglés) es un documento emitido por el Servicio de Impuestos Internos (IRS) de Estados Unidos que permite a quienes no tienen un Seguro Social cumplir con sus obligaciones tributarias. Este registro no solo habilita la presentación de declaraciones de impuestos, sino que también facilita el acceso a créditos financieros y sirve como comprobante de residencia y trabajo en el país.
Especialistas consultados por medios hispanos destacan las ventajas de tramitar el ITIN. Yaretzi Cacho, agente de Taxes by Maya, explicó que con este número se pueden obtener préstamos para la compra de autos o viviendas, describiéndolos como «muy buenos». Por su parte, la abogada de inmigración Naimeh Salem señaló que la presentación de impuestos constituye un respaldo legal relevante, ya que permite acreditar una actividad laboral sostenida, pudiendo convertirse en un argumento clave en ciertos procesos migratorios.
Sin embargo, una preocupación ha surgido en la comunidad inmigrante ante la posibilidad de un acuerdo de entendimiento entre el IRS y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Según reportes, este escenario ha comenzado a debilitar el interés por solicitar nuevos ITIN y reduciría la disposición a cumplir con las obligaciones tributarias por parte de algunos.
Carlos Argüeta, preparador de impuestos, observó una baja entre quienes utilizan este registro y describió a muchos contribuyentes como «indecisos». Aun así, aclaró que, según su conocimiento, el IRS «no está compartiendo ninguna información personal al gobierno» y remarcó que el cumplimiento tributario fortalece la defensa ante posibles conflictos legales.
La asesora Mariela de León también advirtió esta tendencia e insistió en la importancia de mantener la práctica, transmitiendo a sus clientes que no deben tener miedo y deben seguir cumpliendo con sus deberes fiscales, especialmente quienes tienen un negocio.
Los reportes indican que, de concretarse una colaboración entre el IRS y el ICE, el objetivo sería verificar domicilios y nombres de inmigrantes que el organismo migratorio intenta deportar, priorizando a aquellos con antecedentes criminales.
Dejar de declarar impuestos por temor puede tener consecuencias negativas. En estados como California, que ofrece beneficios fiscales a inmigrantes que declaran con ITIN, se podrían perder créditos que pueden alcanzar entre 2000 y 3000 dólares por cada dependiente. Además, el IRS establece sanciones por no presentar la declaración a tiempo, que pueden incluir recargos del 5% del impuesto adeudado por cada mes de retraso, con un máximo del 25%, más intereses. El organismo también ofrece la posibilidad de solicitar una prórroga hasta el 15 de octubre para quienes cumplan los requisitos.
Ante esta situación, se recomienda considerar el historial tributario, consultar con un profesional y tomar una decisión informada y conveniente para cada caso particular.
