La costumbre de preparar tortas fritas cuando llueve tiene raíces coloniales y se mantiene vigente en Argentina, Chile y Uruguay. Con ingredientes simples y un origen debatido, este plato criollo sigue siendo un clásico de la cocina regional.
Seguro escucharon la frase: “Llueve, está para tortas fritas”. Una costumbre que llega desde 1800. El ritual de preparar tortas fritas cuando llueve se retrotrae a la época de la Colonia. Se dice que en aquel entonces, cuando llovía, las mujeres salían a recoger agua de lluvia, considerada más pura y limpia, una creencia lógica para tiempos sin polución ni fácil acceso al agua potable. O quizás simplemente las ganas de comer este manjar sencillo surgieron porque sí, y la lluvia era una excusa para darse un gusto sin culpa.
La torta frita es un plato típico de la cocina criolla argentina, chilena y uruguaya. En algunas regiones de Chile la llaman sopaipilla, porque solían mojarlas en un caldo tipo sopa, mientras que en Argentina se combinan mejor con mate cocido. La aclaración es importante, especialmente si uno se enfrasca en debates sobre el origen de la receta: ¿argentina, alemana, española, chilena, uruguaya o incluso árabe? La verdad es que la torta frita es una preparación tan sencilla que se le pudo haber ocurrido a cualquiera con dos nociones básicas de cocina.
Todo lo que necesitas es mezclar harina, agua y aceite, y después espolvorear con azúcar. Para una opción de tortas fritas más secas y con menos aceite, se puede probar la receta de tortas fritas al horno. Conocé la nueva plataforma culinaria con recetas variadas y probadas, guías de cocina, masterclasses y mucho más, para inspirarte a cocinar y a comer mejor.
