San Lorenzo, Independiente y Vélez van a las urnas en 2026. Dirigentes del PRO, el kirchnerismo, La Libertad Avanza y el entorno de Chiqui Tapia se entrecruzan en alianzas que en la política nacional serían impensables.
El fútbol argentino entra en año electoral y, como suele pasar, el tablero de los clubes funciona como un espejo deformado de la política nacional. Pero también como su laboratorio, donde algunas alianzas que en la arena pública serían impensables conviven sin mayores fricciones bajo el paraguas de la pasión por los colores. En 2026 votan tres pesos pesados —San Lorenzo, Independiente y Vélez— y en cada uno de esos procesos asoman dirigentes del PRO, del kirchnerismo, de La Libertad Avanza y hasta del entorno del presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia.
San Lorenzo: cinco listas y un rompecabezas político
El primero en ir a las urnas será San Lorenzo de Almagro, el 30 de mayo. La Junta Electoral ya oficializó cinco listas. La candidatura de Manuel Agote (Movete Boedo Movete) viene respaldada por Sebastián Pareja, diputado y armador bonaerense de La Libertad Avanza, que trabajó para que agrupaciones más chicas se bajen y achicar el menú electoral. El dato fuerte es que Pareja podría incorporar a su esquema a referentes vinculados a Andrés «Cuervo» Larroque, ex ministro de Desarrollo de Kicillof y figura del kirchnerismo duro. Libertarios y camporistas en la misma lista de un club: en la política tradicional, ciencia ficción.
La otra lista que pisa fuerte es la de Sergio Costantino, presidente interino e histórico hombre del PRO referenciado con Horacio Rodríguez Larreta. El primer vocal de su boleta es Ezequiel Sabor, hombre fuerte de Jorge Macri. Es el único espacio en todo el ecosistema amarillo donde el larretismo y el macrismo conviven sin gritarse. En el medio aparece Marcelo Culotta, que según rumores tendría el apoyo silencioso de Matías Lammens, ex ministro de Alberto Fernández.
Independiente: Grindetti busca la reelección y Nakis asoma
En Independiente la elección viene más adelante, pero los movimientos ya empezaron. Néstor Grindetti, actual presidente y ex intendente de Lanús, busca la reelección. Cuando le preguntaron si su candidatura implicaba un desembarco mayor del PRO en el club, respondió que el PRO ya no estaba en el club, confirmando que su vínculo con Mauricio Macri atraviesa el peor momento. Del otro lado lo espera Luciano Nakis, el célebre «secanuca» de Chiqui Tapia, presidente de la AFA. Nakis es titular de Deportivo Armenio y representa el desembarco directo del tapismo en Avellaneda, aunque dentro del club los socios lo miran con desconfianza.
Vélez: Kicillof y un Triaca en la cancha
Vélez es el tercer escenario. El que quiere competir es Augusto Costa, ministro de Producción de la provincia de Buenos Aires y hombre fuerte de Axel Kicillof, que hoy ocupa la vicepresidencia primera del club. Por otro lado, un nuevo rival que asoma es Carlos Triaca, hermano menor del ex ministro de Trabajo Jorge Triaca, que ya armó una agrupación llamada ADN Azul y Blanco. Carlos es parte del equipo político de Dante Guebel. El cuadro deja una postal interesante: mientras la política tradicional se rompe en mil pedazos, en los clubes se fabrican alianzas experimentales.
