La piedra oscura, obra teatral de Alberto Conejero estrenada en 2015, es la base de la primera historia de La bola negra, la película de Javier Ambrossi y Javier Calvo presentada en el Festival de Cannes. La pieza se centra en Rafael Rodríguez Rapún, identificado como el amante de Federico García Lorca, y su encuentro ficticio con un soldado del bando nacional.
En 2015 se estrenó en España la obra teatral La piedra oscura, del dramaturgo Alberto Conejero, dirigida por Pablo Messiez. La pieza ha sido utilizada por Javier Ambrossi y Javier Calvo como base para la primera historia de su filme La bola negra, presentado en el Festival de Cannes.
La piedra oscura se desarrolla en una habitación de un hospital militar cerca de Santander, donde Rafael Rodríguez Rapún, identificado como «el más hondo amor de Lorca» según los especialistas, vive sus últimas horas bajo la custodia de Sebastián, un joven soldado del bando nacional. La obra ficciona ese encuentro nocturno para explorar la dimensión humana de la guerra civil española.
El texto se basa en un trabajo de documentación que incluye fuentes históricas y testimonios directos, como el del hermano menor de Rodríguez Rapún. La obra toma su título de un proyecto inédito de García Lorca sobre la homofobia, con un sentido dual que alude a «lápida» y «paredón», además de «el amor que no puede decirse».
El trasfondo histórico se sitúa entre 1936 y 1937, período de violencia y represión. Rodríguez Rapún murió el 18 de julio de 1937, un año exacto después del fusilamiento de Lorca, tras ser herido en un bombardeo. La obra no busca ser «revanchista» ni dictar sentencia sobre el pasado, según Conejero.
En La bola negra, Los Javis abren el filme con la historia de Sebastián y Rafael Rodríguez Rapún, interpretado por Miguel Bernardeau. La segunda historia corresponde a las cuatro páginas que Lorca dejó escritas de La bola negra, que los creadores imaginan completa. Ediciones Cátedra ha publicado una edición que incluye La piedra oscura, Ushua y En mitad de tanto fuego, a cargo de Emilio Peral Vega y Simone Trecca.
