El oficialismo en Diputados aprobó el régimen de incentivos para megainversiones tecnológicas, mientras persisten diferencias internas en el Gobierno y Argentina se suma a una iniciativa global de IA.
El oficialismo de la Cámara de Diputados aprobó este miércoles por la noche el proyecto conocido como “Súper RIGI”, un régimen que concede beneficios fiscales, aduaneros, cambiarios y regulatorios por 30 años a inversiones superiores a los 1000 millones de dólares. La votación resultó en 130 votos a favor, 106 en contra y 7 abstenciones. Apoyaron el proyecto Pro, la UCR, el MID y otros bloques provinciales alineados con la agenda oficial, como Independencia, Innovación Federal y Producción y Trabajo. Se abstuvieron dos diputados catamarqueños alineados con Raúl Jalil y cinco diputados de Provincias Unidas.
En el ámbito internacional, el canciller Pablo Quirno anunció que Argentina se sumará a la iniciativa “Pax Silica”, lanzada por Estados Unidos en diciembre pasado, con el objetivo de asegurar cadenas de suministro de inteligencia artificial ante la creciente influencia china. La adhesión se producirá durante una cumbre de dos días en Washington, organizada por el Departamento de Estado, con la participación del embajador argentino Alec Oxenford. Quirno declaró en su cuenta de X que esta iniciativa permitirá a Argentina participar en esfuerzos conjuntos para inversiones, infraestructura e incentivos en la cadena de suministro global de IA.
El Gobierno, a través de la Oficina de Respuesta Oficial, cuestionó un editorial de LA NACION sobre la situación de las Fuerzas Armadas. En un comunicado titulado “Dos años de reconstrucción de las Fuerzas Armadas, tras décadas de abandono y desinversión”, afirmó que parte de la información publicada es falsa en sus premisas centrales, que omite el contexto de la herencia recibida y que presenta como crisis actual un proceso de reconstrucción ordenado.
En la Casa Rosada se buscaba este miércoles reducir la tensión entre el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich. Adorni afirmó que estaba a disposición del Senado para dar su informe de gestión el 2 de julio, tras la suspensión de la sesión anunciada por Bullrich. Cerca de Bullrich persistía el malestar, según fuentes que indicaron que la maniobra había logrado dilatar los tiempos pero generó diferencias.
