domingo, 19 julio, 2026

Adidas presentó la nueva pelota que se utilizará a partir de las semifinales

La FIFA y Adidas dieron a conocer la Trionda Final, el balón que se usará en las semifinales y la final de la Copa del Mundo 2026.

Mientras se disputan los octavos de final de la Copa del Mundo 2026, la FIFA junto con Adidas presentaron la nueva pelota Trionda Final, que se utilizará en las instancias decisivas de la competición: los partidos de semifinales y la Final.

Este nuevo balón se diferencia del primero. Aquel lleva los colores de los países anfitriones: verde por México, rojo por Canadá y azul por Estados Unidos. Ahora pasan a un modelo que cambia a dorado, como un símbolo de que se acerca el desenlace en la búsqueda del trofeo más importante a nivel de selecciones.

El primer balón Trionda ya integraba innovaciones físicas diseñadas para optimizar su rendimiento en el césped. Su estructura, compuesta por cuatro paneles con costuras profundas, favorece la estabilidad durante su trayectoria aérea y garantiza una resistencia aerodinámica uniforme. “Además, incorpora gráficos en relieve que, aunque sutiles al tacto, mejoran el agarre y el control del esférico en la conducción o el golpeo, incluso bajo condiciones de alta humedad o lluvia”, explicó la FIFA en el comunicado oficial de 2025 que presentaba la pelota. La nueva mantendría las mismas características.

Por otro lado, cuenta con la avanzada tecnología de “balón conectado”, que incluye un sensor de unidad de medición inercial (IMU) de última generación situado en el centro del balón y sostenido por unos tensores. Una particularidad de este dispositivo es que su batería se carga por inducción, por lo que no necesita ser enchufada. Este sensor captura información precisa sobre cada movimiento en tiempo real, y envía un paquete de datos 500 veces por segundo directamente a la sala del VAR. Esto constituye una herramienta fundamental para los árbitros, que facilita decisiones más rápidas y precisas en acciones clave del juego, como la detección de fueras de juego milimétricos.

El caso más claro de esta tecnología puesta en acción en la Copa del Mundo 2026 fue en el partido entre Portugal y Croacia. A Josko Gvardiol le anularon el gol del empate en el tiempo de descuento luego de que la pelota rozara de manera imperceptible en el cabello de su compañero Igor Matanovic. Gracias al microchip, que detectó una alteración en la frecuencia de ondas en el instante del impacto, se pudo definir con exactitud científica el fotograma exacto del roce. Al comprobar el toque mediante los datos del sistema, que en la TV se refleja con un gráfico de líneas vectoriales similar a un “electrocardiograma” (tecnología estrenada en la Eurocopa de 2024), el VAR detectó la posición prohibida.

¿El porqué del cambio de balón en pleno torneo? Puede leerse como una jugada de marketing: la FIFA y Adidas aprovechan la semifinal y la final para presentar un balón distinto, asociarlo al momento más visto del torneo y reforzar la identidad comercial del Mundial. Más que un simple cambio técnico, funciona como un lanzamiento de producto en el pico de audiencia, con valor simbólico, mediático y de marca.

Más Noticias

Noticias
Relacionadas

Miles de hinchas argentinos se reunieron en Times Square en la previa de la final del Mundial

Una multitud de argentinos se congregó en Times Square para un banderazo masivo a menos de 24 horas de la final del Mundial ante España.

Luis de la Fuente y Lionel Scaloni: el vínculo entre los entrenadores de España y Argentina en la final del Mundial 2026

España y Argentina se enfrentan en la final del Mundial 2026. Los entrenadores Luis de la Fuente y Lionel Scaloni, unidos desde 2017 en Las Rozas, buscan la copa con estilos opuestos.

Argentina y España se enfrentan en la final del Mundial 2026

Argentina y España se enfrentan en la final del Mundial 2026 en Nueva York. Scaloni define el equipo, las calles están colapsadas de hinchas y Messi envió un mensaje.

Hombre sin recursos acampó en la puerta de una veterinaria hasta que atendieron a su perra herida

Un hombre en situación de calle esperó horas en la entrada de un refugio de animales en Roanoke, Virginia, para que su perra fuese atendida tras ser atropellada. La clínica no le cobró.