La visita de Estado de los reyes Carlos III y Camila a España está prevista para el segundo semestre de 2027. El viaje podría incluir el debut con tiara de la princesa Leonor y la infanta Sofía, y marca un nuevo capítulo en la relación institucional entre ambas coronas tras el desmantelamiento de la verja de Gibraltar.
Una visita de Estado de los reyes Carlos III y Camila a España está prevista para el segundo semestre de 2027, según publicó El País. Sería la primera visita de un soberano británico al país desde 1988. El banquete de gala en el Palacio Real podría ser la ocasión para que la princesa Leonor y la infanta Sofía aparezcan con traje largo y tiara, aunque su participación en los actos oficiales no ha sido confirmada.
El viaje se produce después del inicio del desmantelamiento de la verja de Gibraltar el 15 de julio de 2026, tras un acuerdo entre la Unión Europea, España y Gibraltar. La barrera física entre Gibraltar y La Línea de la Concepción desaparecerá progresivamente, lo que elimina un símbolo que durante décadas condicionó los contactos entre la Zarzuela y Buckingham. La soberanía británica sobre el Peñón se mantiene intacta.
Con esta visita, se devuelve la que los reyes Felipe VI y Letizia realizaron entre el 12 y 14 de julio de 2017 a Reino Unido, cuando fueron recibidos con honores en el Horse Guards Parade y asistieron a una cena de gala en el Palacio de Buckingham junto al príncipe Guillermo y Kate Middleton. La llegada de Carlos III y Camila está prevista para mediados de 2027, después de varios aplazamientos debido al cáncer del monarca británico, informado en febrero de 2024, la presión reputacional por las informaciones sobre la relación de Jeffrey Epstein con el príncipe Andrés y la voluntad de evitar que coincidiera con posibles elecciones generales en España.
Durante la visita, Felipe VI y Letizia abrirán el Palacio Real para la bienvenida oficial y ofrecerán un gran banquete. Ese acto es visto como la ocasión ideal para que la princesa Leonor y la infanta Sofía protagonicen un estreno institucional. La princesa Leonor residirá en Madrid a partir de septiembre, cuando cursará el grado de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III. La infanta Sofía continuará sus estudios superiores en París, a dos horas de avión de la capital española.
La relación entre la familia real británica y la española tiene vínculos de sangre. Los Windsor y los Borbones comparten un árbol genealógico con la reina Victoria como figura central, y esos lazos se reforzaron con el matrimonio entre Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg. Sin embargo, Gibraltar ha obligado recurrentemente a subordinar el parentesco a la razón de Estado. En 1981, los reyes Juan Carlos I y Sofía cancelaron su asistencia a la boda del entonces príncipe Carlos con Diana de Gales porque Buckingham había fijado Gibraltar como primera escala técnica del viaje de novios. En 2012, la reina Sofía suspendió su desplazamiento a Londres para los actos del 60 aniversario del reinado de Isabel II tras incidentes de la Royal Navy con pesqueros españoles en la Bahía de Algeciras y el anuncio de una visita oficial del príncipe Eduardo al Peñón.
Pese a ello, el contacto nunca se interrumpió del todo. En 1986, los reyes eméritos realizaron una visita de Estado a Reino Unido y Juan Carlos I pronunció ante el Parlamento británico: “Es el único punto que nos separa”. Dos años después, Isabel II viajó a España. En 2017, Felipe VI afirmó ante las Cámaras británicas: “Sé que en nuestra rica y fructífera historia también ha habido distanciamientos, rivalidades y enfrentamientos, pero la determinación de nuestros Gobiernos los ha dejado atrás. Estoy seguro de que esa determinación para superar diferencias se redoblará en el caso de Gibraltar, y confío plenamente en que el diálogo necesario y el esfuerzo de nuestros Gobiernos conseguirán avanzar en la búsqueda de fórmulas satisfactorias para todos”.
La visita de 2027 se interpreta como el arranque de una etapa nueva entre ambas coronas. Cuando el príncipe Guillermo y la princesa Leonor accedan en el futuro a los tronos de Reino Unido y España, lo harán en un escenario en el que Gibraltar ya no ejercerá el mismo papel de bloqueo diplomático que condicionó la relación entre sus padres, abuelos y bisabuelos.
