Víctor Mercol, dueño de Intec Software, afirma que los jóvenes contratados a través de la fundación Empujar muestran alta permanencia y compromiso, contradiciendo prejuicios del sector empresarial.
Víctor Mercol, empresario de 52 años y dueño de Intec Software, una empresa de desarrollo de software para pymes con 35 años de trayectoria, afirmó que la contratación de jóvenes de contextos vulnerables resultó en altos niveles de compromiso y permanencia en su compañía. La empresa, ubicada en el barrio porteño de Recoleta, emplea a 96 personas, de las cuales más de 20 ingresaron a través de la fundación Empujar, dedicada a capacitar jóvenes de bajos recursos para su inserción laboral.
Según Mercol, colegas del sector le advirtieron que los jóvenes capacitados abandonarían la empresa tras formarse. Sin embargo, sostuvo que “no pasó eso. No solo siguen como empleados, sino que tienen un compromiso que contagia al resto del equipo”.
Un informe de la Fundación Empujar, divulgado a principios de 2025, analizó la trayectoria de 355 jóvenes que consiguieron empleo tras capacitarse con la organización. A los 18 meses de su inserción laboral, el 68% continuaba trabajando en la misma empresa. Florencia Segal, responsable de Desarrollo Institucional de Empujar, declaró que los estudios recientes indican que uno de cada tres jóvenes planea cambiar de empleo en el próximo año, pero que “cuando una empresa ofrece esas condiciones y el proceso de inserción está bien acompañado, los jóvenes construyen vínculos laborales sostenibles”.
El informe también señala que el desempeño de la mayoría de estos jóvenes es acorde o superior a las expectativas de sus empleadores. En el caso de las mujeres, el 69% tiene un rendimiento superior a lo esperado.
Mercol comenzó esta iniciativa en 2022, con apoyo de un programa de prácticas formativas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, capacitando a 15 jóvenes de contextos vulnerables en tecnología. De esa capacitación surgieron 14 contrataciones efectivas; de ellas, 12 aún trabajan en la empresa. En 2023, una segunda capacitación para atención al cliente resultó en la contratación de 10 jóvenes, todos aún en la empresa.
El empresario reconoció que hubo resistencias internas por parte de sus equipos al sumar “gente muy junior”, pero afirmó que “esa resistencia se disolvió”. También mencionó que algunos jóvenes redujeron su rendimiento al alternar entre trabajo presencial y remoto, debido a la falta de un espacio cómodo en sus hogares. La empresa optó por traerlos de vuelta a la oficina a tiempo completo, lo que, según Mercol, restauró su desempeño.
Elba Delgado, de 24 años, es una de las empleadas contratadas a través de Empujar. Ingresó a Intec Software en 2022, tras una capacitación, y comenzó en el área de Mesa de Ayuda. Luego de expresar su incomodidad en ese rol, fue trasladada al área de consultoría, donde trabaja como consultora de implementación, visitando clientes como una bodega. Delgado vive con sus padres en el Barrio Mugica (Villa 31) y es la mayor de seis hermanos. Estudia Administración de Empresas en la UBA.
Mercol declaró que el acceso al trabajo formal permitió a algunos empleados acceder a cobertura de salud por primera vez, mudarse a barrios menos inseguros y afrontar alquileres formales. “Lo mío es un granito de arena. Necesitamos más empresas dispuestas a dar estas oportunidades”, concluyó.
Esta nota forma parte de Vidas Desiguales, una iniciativa de Fundación LA NACION.
