La automotriz Polestar abandonará el mercado estadounidense tras no obtener una autorización regulatoria del Departamento de Comercio de Estados Unidos, informó The Wall Street Journal.
Polestar, fabricante de vehículos controlado por el grupo chino Zhejiang Geely Holding Group, dejará de comercializar sus automóviles en Estados Unidos. La decisión se produce luego de que el Departamento de Comercio de Estados Unidos le negara una autorización especial necesaria para vender sus futuros modelos, en el marco de una normativa que restringe el uso de software chino en vehículos conectados a internet por motivos de seguridad nacional.
Según informó The Wall Street Journal, la compañía confirmó que no apelará la medida y que orientará su estrategia de crecimiento hacia otros mercados. “En su lugar, centraremos nuestras inversiones en mercados donde contamos con una sólida posición de marca y capacidad para lograr un crecimiento rentable, con un fuerte enfoque en Europa”, declaró el portavoz de Polestar, Michael Ofiara, en declaraciones recogidas por el citado rotativo.
La salida de Polestar implica la paralización de los planes de comercialización de sus 32 concesionarios en Estados Unidos. Además, la legislación de algunos estados podría obligar al fabricante a indemnizar a la red de distribuidores por el cese de su actividad.
Polestar no logró la autorización excepcional prevista en el proceso regulatorio, a diferencia de Volvo Cars —cuyo principal accionista también es Geely—, que obtuvo el visto bueno del Departamento de Comercio en mayo pasado y podrá continuar vendiendo sus vehículos en Estados Unidos.
