El delantero argentino evalúa una vía legal basada en el Real Decreto 1006 para extinguir su contrato con el Atlético de Madrid sin el consentimiento del club y quedar en condiciones de incorporarse al Barcelona, según informaron medios españoles.
El futuro de Julián Álvarez en el Atlético de Madrid sumó un nuevo capítulo a partir de la posible aplicación del Real Decreto 1006, normativa española que regula la relación laboral de los deportistas profesionales. Según informaron medios locales, esta vía permitiría al delantero argentino extinguir unilateralmente su contrato con el club madrileño, que se extiende hasta 2030, sin necesidad de contar con la autorización de la entidad.
La posibilidad cobró relevancia luego de que Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético, descartara públicamente cualquier negociación con el Barcelona. “Evidentemente, si él llegara a la conclusión de que es incompatible estar en Madrid y en el Atlético de Madrid buscaríamos alguna alternativa, pero nunca sería al Fútbol Club Barcelona”, declaró esta semana.
Los alcances del Real Decreto 1006
De acuerdo con la interpretación difundida por el medio catalán, Álvarez no necesitaría que ambos clubes alcanzaran un acuerdo para extinguir su vínculo. La ruptura unilateral implicaría que la justicia ordinaria española determine la indemnización que el Atlético debería recibir. En caso de que el Barcelona contratara al futbolista, el club catalán tendría responsabilidad subsidiaria sobre el pago de esa compensación.
La cifra no quedaría automáticamente fijada en los 490 millones de euros de la cláusula de rescisión. El monto sería establecido por un tribunal en función del perjuicio económico provocado al Atlético, lo que podría reducir considerablemente el valor, aunque también implicaría un riesgo para el jugador y para el Barcelona al no conocer el importe definitivo de antemano.
Consecuencias deportivas y competencia de la FIFA
Según Mundo Deportivo, Álvarez podría comenzar a jugar para el Barcelona de inmediato, sin recibir una suspensión por la extinción unilateral del contrato. El club catalán tampoco quedaría expuesto a una prohibición para inscribir nuevos futbolistas.
Dado que Atlético de Madrid y Barcelona pertenecen a la misma federación, la FIFA no tendría competencia para intervenir en una ruptura contractual de estas características. El conflicto quedaría bajo la legislación española y no se aplicarían las sanciones previstas para transferencias internacionales, como una suspensión de cuatro a seis meses para el jugador o la imposibilidad de inscribir futbolistas durante dos períodos de pases.
Contexto de tensión en el Atlético
La aparición de esta alternativa legal coincidió con la ausencia de Álvarez en tres entrenamientos consecutivos durante la semana. El jugador regresó el viernes a las instalaciones de Majadahonda y quedó fuera del partido del sábado frente al Sevilla. El entrenador Diego Simeone declaró: “Desde el momento que vuelva a entrenar Julián con nosotros, le daremos todo lo que le dimos siempre para que se sienta importante, como lo es para nuestro equipo”.
En paralelo, el Arsenal se presentó como una alternativa para una transferencia negociada. El Atlético pretende alrededor de 150 millones de euros para desprenderse del delantero, aunque no existe una operación avanzada. El mercado de pases en España e Inglaterra cerrará el próximo martes, por lo que las partes cuentan con un margen reducido para alcanzar una solución convencional.
