La psicóloga y doctora en Comportamiento Organizacional por la Universidad de Harvard explicó en una charla con Mel Robbins cómo abordar las reacciones defensivas y recomendó centrarse en comportamientos concretos en lugar de adjetivos.
La conducta defensiva es una respuesta ante una amenaza de daño real o imaginaria, según la American Psychological Association (APA). Las personas suelen manifestarla mediante excusas o reacciones emocionales, como el llanto, para mitigar la desaprobación o la ira del interlocutor.
Dolly Chugh, científica, psicóloga y doctora en Comportamiento Organizacional por la Universidad de Harvard, abordó este tema en una charla con la experta en crecimiento personal Mel Robbins. Chugh señaló: “Es algo que pasa constantemente. Me pongo a la defensiva cuando recibo comentarios negativos o las personas se ponen a la defensiva cuando les doy mi opinión. A veces el problema no es la actitud defensiva, sino ese feedback —los comentarios que recibe—”.
La especialista explicó que el término ‘feedback’ a menudo se relaciona con el uso de adjetivos. “Tú puedes decirle a alguien ‘tu trabajo no está lo suficientemente pulido’ o ‘no es lo suficientemente minucioso’. Pulido y minucioso son adjetivos y hay muchas formas de entender qué significan. Puede que piensen que significa que no hay errores ortográficos, que hay buenas animaciones en sus diapositivas o que se refiere a la forma en que hablan con el cliente”, sostuvo.
Para evitar reacciones defensivas, Chugh recomendó centrarse en comportamientos específicos: “Céntrate en un comportamiento concreto que hayas observado, sin convertirlo en un juicio sobre su carácter. Podrías decir que has notado que en las diapositivas hay inconsistencias en la forma en la que se refiere al negocio del cliente y que, por eso, no está lo suficientemente pulido. Es un comportamiento específico y es indiscutible”.
Por su parte, la psicóloga María Ros indicó que las reacciones emocionales no siempre son consecuencia de un solo hecho puntual, sino de la acumulación de situaciones no resueltas. “Si eres una persona que está siempre a la defensiva, como enfadada, que a la mínima salta, déjame recordarte que los vasos no se desbordan solo por la última gotita que le echamos, sino por todo el contenido que ya tenían de antes”, señaló.
Ros propuso dejar de ver esa actitud como algo negativo o irracional y aprender a gestionar las emociones que llevaron a adoptar ese comportamiento, evitando que se acumulen.
