El presidente Javier Milei resolvió mantener su perfil confrontativo y descartó modificar su estilo ante el debate interno sobre la sensibilidad social. En reuniones con ministros y legisladores, sostuvo que la empatía es una concesión al adversario y que su plan económico no admite cambios.
El presidente Javier Milei decidió que su estrategia para la reelección se basará en la polarización y el estilo confrontativo que lo llevó al poder en 2023. Según reconstrucciones de participantes, en la reunión de Gabinete del lunes y en la cumbre con legisladores del martes, el mandatario expresó que mostrarse empático sería una concesión al adversario y que su plan económico no será modificado.
En la reunión del lunes, Milei habilitó una discusión sobre morosidad bancaria y estancamiento de la actividad, pero concluyó que comprender a quienes sufren el ajuste sería “entregar la trinchera de los resultados económicos”. Ante los ministros, afirmó: “Esto es la guerra. Enfrente están los orcos. El kirchnerismo si te ve débil te pasa por arriba”. A los legisladores les dijo: “Los tenemos que hacer mierda; es el único lenguaje que entienden”.
La estrategia incluye apelar al fantasma de un “golpe de Estado” kirchnerista para movilizar a su núcleo duro y a sus aliados. Sin embargo, según fuentes cercanas al Gobierno, existe preocupación por la posibilidad de que la polarización no se instale y aparezca un candidato externo que capitalice el descontento. Un funcionario de sintonía con el Presidente señaló: “Contra el kirchnerismo no podemos perder. Si aparece un candidato de fuera de la política el riesgo es mayor”.
En ese contexto, el mandatario reforzó su postura el jueves en la Escuela ORT, donde denunció “presiones para modificar el rumbo y ser más laxos”, y prometió no ceder “a los cantos de sirena”. También alentó a los estudiantes a abuchear a los periodistas.
La relación con el poder económico también fue tema de análisis. En el Council of the Americas, Milei calificó de “soretes” a empresarios que se quejan de las desregulaciones. Un legislador que estuvo con el Presidente esta semana resumió: “Ahora muchos empiezan a buscar un Milei moderado, como si eso fuera tan fácil. No nos olvidemos que muchos de esos tipos querían que ganara Massa en 2023”.
El anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, de un proyecto para impulsar créditos hipotecarios mediante el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses, contrasta con el discurso presidencial. Caputo calificó la medida de “justicia social” y mencionó un “efecto multiplicador”, expresiones que Milei suele rechazar. El proyecto alcanzaría a unas 15.000 familias.
El Gobierno celebró el repunte del Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, que subió 6% en agosto, aunque el Índice de Confianza en el Consumidor cayó en el mismo mes, dato que no fue difundido oficialmente.
En la Casa Rosada, Milei entregó a sus visitantes el libro “La economía en una lección”, de Henry Hazlitt, que defiende la no intervención estatal. La obra advierte sobre la “falacia de la ventana rota”, que sostiene que los efectos inmediatos de una medida pueden ocultar sus costos a largo plazo.
