Ubicada en el valle del río Tarn, la localidad de 50.000 habitantes preserva un casco histórico medieval y renacentista declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2010.
Albi es una ciudad del sur de Francia, ubicada en la región Occitanie, entre los Pirineos y el Mediterráneo. Tiene 50.000 habitantes y se encuentra en el valle del río Tarn. Su casco histórico fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2010.
La ciudad alberga la catedral de ladrillo más grande del mundo, Sainte-Cécile, con un campanario de 78 metros de altura. En su interior resguarda 18 m² de frescos en azul profundo. La catedral fue construida con ladrillos fabricados con tierra del río, debido a la ausencia de canteras en la zona.
Junto a la catedral se encuentra el Palacio de la Berbie, construido en el siglo XIII y clasificado como monumento histórico en 1862. Fue anterior al Palacio de los Papas de Aviñón. Originalmente tenía función defensiva y en el siglo XV se convirtió en residencia. En la actualidad alberga el museo Toulouse-Lautrec, que expone más de 220 pinturas, 560 dibujos y 185 litografías del artista nacido en Albi en 1864.
El acceso a los exteriores del palacio es gratuito y está abierto todos los días hasta las 18, con extensión hasta las 19 en temporada estival. Los jardines fueron diseñados con paisajismo a la francesa y bordean el río Tarn. Desde el mirador se observa el barrio de La Madeleine y el Pont-Vieux, un puente que hasta mediados del siglo XVIII albergó viviendas y que fue demolido parcialmente tras una inundación.
La ciudad también conserva el Mappa Mundi del siglo VIII, un pergamino que representa al mundo con 25 países y es considerado el más antiguo de su tipo. Albi se encuentra cerca de la zona vinícola de la Apelación de Origen Controlada Gaillac, que cuenta con 400 propiedades vinícolas y bodegas.
