El reconocido compositor cordobés cuestionó el contenido de las canciones del grupo durante una entrevista radial, lo que desató una amplia discusión en las plataformas digitales.
El compositor Marcos Bainotti protagonizó un momento que generó amplia repercusión en las redes sociales. Durante una entrevista en Día y Noche Multimedia Radio Stream, al escuchar un tema de Desakata2, el músico cordobés realizó una crítica directa. «Las letras son ultra vacías, no tienen absolutamente un carajo de nada… son letras absolutamente de mierda, no tienen otra cosa que decir más que cosas sexuales, apología… pero no quiere decir que no funcionen», afirmó Bainotti.
La declaración generó un intenso debate entre quienes comparten su mirada crítica sobre el contenido de las canciones y quienes defienden el estilo y la convocatoria de la agrupación.
Bainotti no es un nombre menor en la escena cuartetera de Córdoba. Además de su rol como cantante de Mega Track, construyó una carrera paralela como compositor que lo llevó a escribir letra y música para figuras como La Mona Jiménez, Ulises Bueno y Damián Córdoba. Su vínculo con Carlos «La Mona» Jiménez duró cinco años, hasta que una decisión de la discográfica Warner Music alteró el rumbo. La compañía presionó para que el cantante más popular del género volviera a ser la única voz en sus discos. Así, Bainotti, junto a Hugo Merlo y Landy Vargas, se separó del proyecto y formó Track 1, una banda que nació bajo el ala del propio «La Mona».
En 2009, Bainotti probó suerte como solista. Luego se incorporó a la productora Segundo A, propiedad de Marcos Farías, donde comenzó una etapa que él mismo define como su reinvención. El cambio no fue sencillo. «Era muy terco; pensaba que las canciones mías las tenía que cantar yo, mi banda…», admitió en una entrevista en un medio local. Fue su productor quien lo convenció de que la composición para terceros era el camino para llegar a más gente.
La resistencia se rompió en 2011. Una noche, Farías le pidió que compusiera un tema para Damián Córdoba. Bainotti dudó, pero al día siguiente entregó el material. Esa apuesta abrió una serie de colaboraciones que marcaron la discografía cuartetera de los años siguientes.
El fragmento del programa circuló con fuerza en redes y dividió opiniones. Hay quienes rescatan la mirada de Bainotti como una voz autorizada dentro del género y quienes consideran que cada estilo musical responde a su propio tiempo y a su propia audiencia. Lo que quedó claro es que el compositor cordobés instaló una discusión que va más allá de una sola banda: qué se espera hoy del contenido en la música popular.
