La panelista se refirió a la ex pareja de Fede Bal durante la presentación de la invitada, desmintiendo rumores de conflicto y destacando la buena relación que mantienen.
En el programa Otro Día Perdido de El Trece, conducido por Mario Pergolini, Evelyn Botto realizó una aclaración pública al presentar a Laurita Fernández, quien fue invitada al ciclo. Botto, actual pareja del actor Fede Bal, se refirió a Fernández como «ex de mi actual», pero rápidamente buscó despejar cualquier malentendido.
«Quería comentar esto porque a mí me parece espléndida, pero el tema es que algunas personas maliciosas buscan armar lío para que las mujeres se peleen y hacen click bait con todo eso», explicó la panelista, refiriéndose a los comentarios en redes sociales sobre un supuesto conflicto con la bailarina y ex de Bal.
Botto dejó en claro que no tiene ningún inconveniente con ella y bromeó al respecto: «No pasó nada y a mí me cae diez puntos. No la odio. Te voy a decir una cosa: si yo tuviese que odiar a quienes hayan estado con mi novio, ¿a cuánta gente debería yo odiar?».
Los conductores Pergolini y Rada Aristarán tomaron con humor la situación, respondiendo con ironía «La odia» y «La detesta», respectivamente, a lo que Botto se defendió riendo: «No chicos, les estoy diciendo que no la odio».
Lejos de la incomodidad, cuando Laurita Fernández ingresó al estudio, se dirigió directamente a saludar a Evelyn Botto. Ambas se abrazaron e improvisaron una breve coreografía de baile, demostrando cordialidad entre ellas.
En declaraciones previas, Botto se había referido a la exposición mediática que conlleva su relación con Fede Bal, hijo de Carmen Barbieri, y a un reencuentro entre Bal y Fernández ocurrido a principios de año en Mar del Plata. Sobre ese episodio, la panelista había comentado: «A mí me pareció fantástico el reencuentro. Él me dijo al toque que iba a pasar lo de Laurita. Entonces, yo le dije: ‘Hacelo, me parece que para los fans de la pareja es divertidísimo'».
«Estoy saliendo con el tipo que fue el más mediático en un momento. Entiendo que la gente tiene un especial interés con lo que él genera, pero no puedo evitarlo y me tengo que acostumbrar», concluyó Botto sobre la repercusión pública de su vida privada.
