El presidente de Estados Unidos estableció un plazo para que Irán retire el bloqueo del estratégico estrecho, advirtiendo con posibles ataques a infraestructura civil si no se cumple.
Quedan las últimas horas para que se cumpla el plazo establecido por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien amenazó con atacar centrales eléctricas y puentes de Irán si el país no reabre el estrecho de Ormuz, paso clave para el tránsito de petróleo a nivel global. Trump aseguró en sus redes sociales que, si el bloqueo no se elimina, los iraníes «se enfrentarán a un infierno» a partir de este martes a las 20 (hora de EE.UU.).
En declaraciones posteriores a Fox News, el mandatario afirmó que Irán está «cerca» de alcanzar un acuerdo, aunque mantuvo un tono ambivalente. «Esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás. No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá», escribió. También expresó la posibilidad de un «cambio de régimen» que podría llevar a un «algo revolucionario maravilloso».
En una conferencia de prensa en la Casa Blanca, acompañado por líderes militares, Trump detalló que tiene un plan para «arrasar» cada puente y dejar fuera de servicio cada central eléctrica de Irán en un plazo de cuatro horas, aunque afirmó no desear que eso suceda y mencionó negociaciones en curso.
Las autoridades iraníes rechazaron las declaraciones en términos contundentes. El presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que las «acciones insensatas» de Trump sumirían a Estados Unidos en un «auténtico infierno» y que «toda la región arderá». Rusia, aliado de Teherán, también condenó las amenazas e instó a Washington a abandonar «el lenguaje de los ultimátums» y retomar las negociaciones. Paralelamente, el ejército iraní lanzó nuevos ataques contra Israel y países del Golfo, y advirtió con «represalias devastadoras» si Estados Unidos cumple sus amenazas.
