El mandatario estatal, una figura prominente del Partido Republicano, ha superado una lesión medular desde 1984 para desarrollar una extensa carrera política.
Greg Abbott, gobernador de Texas desde 2015, utiliza una silla de ruedas desde hace casi cuatro décadas. Nacido en Wichita Falls en 1957, Abbott se graduó en Finanzas en la Universidad de Texas en Austin y obtuvo su título de abogado en la Vanderbilt University Law School. Antes de asumir como gobernador, ejerció como abogado, juez de distrito, miembro de la Corte Suprema de Texas y Procurador General del estado.
Su vida cambió el 14 de julio de 1984, a los 26 años. Mientras salía a correr en Houston, un árbol agrietado cayó sobre su espalda, fracturándole vértebras, dañando su médula espinal y rompiéndole varias costillas. Los médicos le implantaron varillas de acero para estabilizar su columna y le informaron que no volvería a caminar. Tras el accidente, recibió una indemnización vitalicia.
Abbott ha señalado que su fe y su familia fueron fundamentales para superar el desafío. Está casado con Cecilia Phalen, nieta de inmigrantes mexicanos, y tienen una hija adoptiva, Audrey. A lo largo de su carrera política, se ha convertido en una figura influyente con posturas conservadoras, siendo reconocido por la revista TIME y nombrado ‘gobernador del año’ en 2020. En sus campañas electorales ha incorporado su experiencia personal, mostrándose en su silla de ruedas en algunos anuncios.
