Aunque es una bebida milenaria valorada por sus propiedades, especialistas advierten que ciertas personas deberían consultar con un médico antes de incorporarlo a su dieta habitual.
El té verde, una infusión originaria de China y consumida desde hace miles de años, es reconocido por sus compuestos bioactivos y efectos en el organismo. Sin embargo, expertos señalan que su consumo puede implicar riesgos para ciertos grupos, especialmente cuando se ingiere en exceso o sin supervisión médica.
Esta infusión se obtiene de la planta Camellia sinensis, al igual que otros tipos de té como el negro y el oolong, pero se distingue por un procesamiento mínimo que evita la oxidación de las hojas y conserva sus propiedades. Su origen se remonta a la antigua China, donde se utilizaba con fines medicinales hace más de 4000 años.
De acuerdo con publicaciones médicas, esta bebida contiene cafeína, catequinas y polifenoles, compuestos que pueden contribuir a la pérdida de peso al acelerar el metabolismo. Entre sus efectos también se incluyen mejoras en la digestión y apoyo en la reducción de la retención de líquidos. Además, los antioxidantes presentes ayudan a disminuir el colesterol LDL, lo que puede reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Sin embargo, autoridades sanitarias como la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) de Perú advierten que el consumo excesivo puede provocar efectos adversos. Se han documentado casos de toxicidad e incluso insuficiencia hepática asociados a su ingesta prolongada.
Los especialistas recomiendan precaución principalmente a los siguientes grupos:
- Personas sensibles a la cafeína: un consumo elevado puede acelerar el ritmo cardíaco, alterar el sistema nervioso y provocar migrañas.
- Pacientes bajo tratamiento médico: el té verde puede interactuar con ciertos medicamentos.
- Mujeres embarazadas o en período de lactancia: su consumo puede interferir con la absorción de ácido fólico y dificultar la asimilación de hierro.
- Personas con alergias a sus componentes: deben evitar esta bebida para prevenir reacciones adversas.
Los expertos coinciden en que, aunque el té verde puede aportar beneficios, su consumo debe ser moderado y considerar las condiciones individuales de cada persona.
