La Consejería Comisionada de Paz confirmó que la mesa de diálogos con estructuras criminales en Antioquia no será suspendida, a pesar del episodio ocurrido en la cárcel La Paz de Itagüí. El presidente Gustavo Petro celebró la decisión.
El 8 de abril, la concejala de Medellín Claudia Carrasquilla denunció en su cuenta de X que en la cárcel de máxima seguridad La Paz de Itagüí se realizó una fiesta con la participación del artista Nelson Velásquez. El hecho generó cuestionamientos sobre el proceso de paz que involucra a los presos que participaron del evento.
Más de un mes después, la Consejería Comisionada de Paz anunció que la mesa de diálogos no será suspendida. En un comunicado, se informó el estado actual de las conversaciones entre el Gobierno nacional y los voceros de las Estructuras Armadas Organizadas del Crimen de Alto Impacto. El texto destaca avances en la reducción de la violencia en la región, señalando que en 2024 la tasa de homicidios en el Valle de Aburrá fue la más baja de los últimos 82 años, con 10 casos por cada 100.000 habitantes.
Además, se afirmó que fueron erradicadas las fronteras invisibles y se registró una disminución de otros indicadores de violencia como resultado del proceso de Paz Urbana. El comunicado menciona la existencia de obstáculos políticos, judiciales y penitenciarios, atribuyendo acciones de sabotaje a sectores políticos de derecha en Medellín y Antioquia. También señaló dificultades en el funcionamiento de las conversaciones y la falta de avances legislativos en el Congreso para obtener herramientas jurídicas para la justicia restaurativa.
En el documento se afirma que, a pesar de las dificultades, junto a los voceros de las estructuras armadas no dejarán de persistir en el diálogo y en la construcción de paz urbana como una obligación pública y un derecho popular. El comunicado finaliza reafirmando la voluntad de avanzar hacia acuerdos que incluyan verdad, reparación a víctimas, transformación de economías ilícitas y la integración de los territorios urbanos.
El presidente Gustavo Petro reaccionó al anuncio en su cuenta de X. «Es el proceso de paz de bandas de Medellín lo que ha permitido bajar la tasa de homicidios de la ciudad a nivel mejor que el de Bogotá y la mayoría de capitales de Colombia», escribió. Afirmó que se ha registrado un sabotaje para impedir acuerdos con los cabecillas de las pandillas en Antioquia y sostuvo que esto solo empeorará la violencia en la región.
Hasta el momento, ni el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, ni el alcalde de Medellín, Federico «Fico» Gutiérrez, se han pronunciado tras la confirmación de que la Paz Urbana seguirá vigente. Estos políticos son los principales detractores del proceso de paz, ya que han afirmado que estos diálogos han empoderado a los grupos delincuenciales.
