El gobierno noruego aprobó un plan de defensa que moviliza a toda la sociedad, con inversión adicional de 115.000 millones de coronas en la próxima década.
Noruega declaró 2026 como el año de la “defensa total” debido al aumento de la tensión internacional y la percepción de que el país debe estar preparado para afrontar crisis graves, incluida la posibilidad de un conflicto armado con Rusia, según informaron fuentes oficiales.
A mediados de 2025, el jefe de la inteligencia noruega, Nils Andreas Stenønes, afirmó durante el evento “Ataques híbridos contra Noruega: ¿estamos en guerra?” que la “principal amenaza para la seguridad” noruega es Rusia, que está “en constante conflicto con occidente”.
La invasión rusa de Ucrania en 2022 modificó el panorama de seguridad en Europa. Este año, el gobierno noruego puso en marcha un plan que involucra a todas las áreas del Estado y la sociedad, bajo la consigna “Todo Noruega protege todo Noruega”.
Una estrategia que implica a toda la sociedad noruega
La estrategia de “defensa total” moviliza a las Fuerzas Armadas, administraciones públicas, sector privado, organizaciones voluntarias y ciudadanía para actuar de forma coordinada ante emergencias, amenazas híbridas, ciberataques y, en última instancia, una guerra. Según fuentes oficiales citadas por la agencia AFP, el concepto parte de que la seguridad nacional no puede depender solo del ejército.
Uno de los ejes es la revisión de la red de refugios antiaéreos. Actualmente existen cerca de 18.600 refugios en el país, suficientes para proteger a menos del 50% de la población, que supera los 5,6 millones de habitantes. “Bastantes de ellos necesitan ser renovados. Se construyeron durante la Guerra Fría. Son húmedos. Son antiguos”, declaró Oistein Knudsen, jefe de la Defensa Civil, según AFP.
El gobierno noruego, miembro de la OTAN, planea restablecer la obligación de dotar de refugios a los nuevos edificios de gran tamaño, una exigencia legal eliminada en 1998 tras el fin de la Guerra Fría. “Mis colegas ucranianos están librando una guerra existencial en su propio territorio, y aun así se toman el tiempo de compartir sus experiencias. Y solo escuchar lo que están viviendo, los ataques a la población civil, lo que significa operar como fuerza de defensa civil en tiempos de guerra, esas experiencias son invaluables”, expresó Knudsen.
Medidas concretas del plan
El “modo de defensa total” se articula en torno a un paquete de cien propuestas incluidas en un documento oficial aprobado por el gobierno. Entre ellas figuran: aumentar en un 50% el personal de la Defensa Civil, hasta alcanzar los 12.000 efectivos; crear consejos locales de preparación en todos los municipios; y alcanzar una autosuficiencia alimentaria del 50% para 2030.
También se aconseja a los hogares almacenar víveres y suministros para siete días. “Durante muchas décadas hemos disfrutado en Noruega del lujo de poder destinar nuestros recursos a otras cosas. Cuando la situación de seguridad se deterioró, nos dimos cuenta de que hay varias cosas que debemos hacer para asegurar que nuestra preparación contemple también la guerra en el peor de los casos”, declaró Kristine Kallset, secretaria de Estado del Ministerio de Seguridad Pública, según AFP.
El contexto internacional es determinante. El primer ministro Jonas Gahr Støre advirtió en su discurso de Año Nuevo que “la guerra podría volver a Noruega”. Su gobierno decidió invertir 115.000 millones de coronas noruegas adicionales (unos 10.285 millones de euros) en defensa durante la próxima década. Esta cantidad permitirá adelantar la creación de una brigada en Finnmark, aumentar la producción de munición y mejorar infraestructuras críticas. El objetivo es alcanzar el 3,5% del presupuesto nacional recomendado por la OTAN en 2035. “Es importante para nuestra seguridad. Después de que presentamos el plan, el mundo se ha vuelto más impredecible y la situación de seguridad, más grave. Ahora hacemos los cambios necesarios en el plan para lograr un desarrollo más efectivo de nuestra capacidad defensiva”, afirmó Støre, según EFE.
El plan contempla además el refuerzo de la ciberseguridad mediante un esquema de colaboración público-privada y la elaboración de una estrategia nacional en este ámbito. También prevé la creación de reservas de grano para tres meses antes de 2029, el control de la titularidad de propiedades estratégicas y el refuerzo de la seguridad marítima en cooperación con las Fuerzas Armadas.
Gestión de crisis: un desafío multidisciplinar
El documento oficial amplía el papel de las organizaciones voluntarias, que pasarán a ser integrantes obligatorios de los consejos de preparación y recibirán un aumento de financiación de 100 millones de coronas (unos 9.327.923 euros) en los próximos ocho años. Entidades como la Cruz Roja Noruega, Norwegian People’s Aid y Norske Kvinners Sanitetsforening son reconocidas como socios esenciales.
Jarle Lowe Sorensen, experto en gestión de crisis de la Universidad del Sur de Noruega, declaró a AFP que “el panorama actual de amenazas —ya sea la crisis climática, la rivalidad entre superpotencias, la guerra en Ucrania, Oriente Medio o las pandemias— es mucho más interdisciplinario que hace 20 años. Vamos por buen camino en términos de preparación… pero existen mecanismos burocráticos, legales y organizativos que a menudo dificultan el funcionamiento adecuado del sistema y evitan que todo encaje de manera realmente óptima”.
El despliegue del plan será visible este año, con ejercicios conjuntos y simulacros entre las Fuerzas Armadas, las instituciones civiles y la población. Entre las actividades figuran el ejercicio militar Cold Response 2026 (del 9 al 19 de marzo) y la Semana Nacional de Autopreparación (del 26 de octubre al 1 de noviembre). Según datos de la Defensa Civil, el 37% de los noruegos ha reforzado su preparación en el último año, aunque solo el 21% teme que se produzca una guerra en el país en los próximos cinco años.
