El lunes por la mañana, el hotel DoubleTree by Hilton en Manhattan fue evacuado tras el uso de gas pimienta en el sistema de climatización. Siete personas resultaron heridas, dos de ellas hospitalizadas. La policía busca a una mujer sospechosa.
El lunes por la mañana, el hotel DoubleTree by Hilton, ubicado en el número 8 de Stone Street, en el distrito financiero de Manhattan, fue escenario de una emergencia que obligó a evacuar a decenas de huéspedes y personal. La alarma se disparó poco antes de las 8:15, cuando los bomberos de Nueva York recibieron una alerta sobre la presencia de humo en el edificio. Lo que en un primer momento parecía un incendio resultó ser un incidente provocado por el uso de gas pimienta en el sistema de climatización, lo que desencadenó una rápida intervención de los servicios de emergencia y de la policía local.
Según la información proporcionada por el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), siete personas resultaron heridas como consecuencia directa de la exposición al gas, y dos de ellas requirieron hospitalización debido a la gravedad de los síntomas. El resto recibió atención médica en el lugar y no presentó complicaciones mayores. Como medida de precaución, las autoridades procedieron a evacuar el inmueble, dejando a los huéspedes en plena calle, muchos de ellos en toallas o pijamas, a la espera de que se garantizara la seguridad en el interior.
Las personas afectadas manifestaron síntomas como tos persistente, picor en los ojos y dificultad para respirar, lo que generó escenas de confusión durante la evacuación. El operativo requirió la colaboración de bomberos, policía y personal sanitario, mientras se restringía el acceso a la zona de Broadway y Stone Street para facilitar las tareas de investigación y limpieza.
Búsqueda de la sospechosa y desarrollo de la investigación policial
La investigación policial se centró en la búsqueda de una mujer, señalada como principal sospechosa de haber rociado el producto químico en el sistema de climatización del hotel tras una discusión. Los detectives del NYPD revisaron las grabaciones de las cámaras de seguridad del establecimiento, con el objetivo de identificar y localizar a la presunta autora. Según las primeras hipótesis, la mujer habría utilizado un spray para osos —un tipo de aerosol más potente que el gas pimienta convencional— tras protagonizar un altercado en el interior del edificio.
Hasta el momento, no se han producido detenciones y las autoridades instaron al público a evitar la zona mientras avanzan las diligencias. El incidente motivó una fuerte presencia policial y de equipos de emergencia. El Departamento de Policía de Nueva York publicó una alerta en la que recomendaba no acercarse al área afectada y confirmó que el caso seguía bajo investigación, sin que se haya proporcionado una respuesta inmediata a los medios de comunicación sobre avances significativos o la identidad de la sospechosa.
Testimonios de los huéspedes afectados por el incidente
Entre los testimonios recogidos, destaca el del turista Jim Charlton, quien relató haber escuchado una fuerte discusión en la escalera, donde un hombre amenazaba a un grupo de mujeres. “Parecía que eran tres mujeres, y el hombre sonaba muy enfadado. Obviamente, él y las mujeres intentaban escapar”, declaró Charlton. Al intentar usar el ascensor, se vio afectado por los gases, experimentando asfixia y temblores: “Pensé que me iba a desmayar. De hecho, creí que era el fin”.
Otro momento lo vivió Birsin Balakrishnan, padre de un bebé de dos meses, quien tuvo que refugiarse en una habitación abierta porque su hijo no podía respirar debido a los gases tóxicos. “El bebé empezó a ahogarse, así que entramos en una habitación cualquiera y tuvimos que esperar allí a que se calmara”, explicó Balakrishnan. Finalmente, lograron salir ilesos y el recién nacido se encuentra bien.
La turista Katie Schiller también narró lo vivido: “Empezó a haber un olor químico muy fuerte, y le dije a mi hijo que rezara. Pensé que nos íbamos a desmayar y que nadie se daría cuenta de que estábamos allí. Fue aterrador”.
En general, los huéspedes describieron los síntomas de exposición: tos, picazón en los ojos, sensación de asfixia, y el temor de no poder salir a tiempo del edificio, mientras descendían decenas de tramos de escaleras para evacuar.
Características y riesgos del spray para osos utilizado en el ataque
El spray para osos es un repelente desarrollado principalmente para la defensa contra ataques de animales salvajes, especialmente osos. Su ingrediente activo es el aceite de pimienta roja, que al ser liberado provoca inflamación en los ojos y en las vías respiratorias superiores. Según el Departamento de Pesca y Caza de Alaska, el aerosol puede salir a velocidades superiores a 110 km/h, lo que incrementa el riesgo de causar daños oculares permanentes si se utiliza en espacios cerrados o sobre personas.
El producto debe manipularse con las mismas precauciones que un arma de fuego, y se recomienda mantenerlo alejado de fuentes de calor extremo —por encima de 120 °C—, ya que la presión en el envase puede aumentar y hacerlo explotar. En condiciones de frío extremo —por debajo de -7 °C—, la presión disminuye y el aerosol podría no funcionar correctamente.
Regulación legal del spray para osos en Estados Unidos
En Estados Unidos, el uso y comercialización del spray para osos está regulado por la Agencia de Protección Ambiental (EPA), que lo clasifica como pesticida. Cada envase lleva una etiqueta que indica que cualquier uso incompatible con las instrucciones constituye una violación de la ley federal. El etiquetado especifica que el producto no es apto para su uso sobre seres humanos, por lo que rociar a una persona representa una infracción federal.
El caso del DoubleTree by Hilton se encuentra bajo investigación, y las autoridades no han confirmado detenciones hasta el momento.
