Argentina lidera la región en cantidad de perros por hogar, con cerca de 16 millones de ejemplares. Siete de cada diez tutores los consideran un integrante más de la familia.
Cada 21 de julio se celebra el Día Mundial del Perro. En Argentina, el país lidera la región en cantidad de perros por hogar, con cerca de 16 millones de ejemplares y más de 32 millones de mascotas en total.
Siete de cada diez tutores los consideran un integrante más de la familia. La expectativa de vida de los perros prácticamente se duplicó en las últimas cuatro décadas, cambio que los especialistas atribuyen a los avances de la medicina veterinaria, la prevención de enfermedades y una mayor conciencia sobre el cuidado responsable.
Según datos de la Sociedad Médica Veterinaria, la vacunación en mascotas cayó un 20% en el último tiempo, al igual que los chequeos de rutina, lo que eleva el riesgo de enfermedades infecciosas como el parvovirus, el moquillo y la leptospirosis. Walter Comas, veterinario y director de la Unidad de Negocios de Animales de Compañía de MSD Salud Animal, recordó los cinco hábitos con impacto directo en la longevidad: controles clínicos anuales, calendario de vacunación al día, desparasitación externa durante todo el año, cuidado dental diario y control del peso corporal.
En el terreno de los mitos, la creencia de que «un año de perro equivale a siete humanos» sigue instalada, aunque el envejecimiento canino resulta más complejo: la maduración es más acelerada en los primeros dos años de vida y varía según el tamaño y la raza. No es cierto que los perros mestizos requieran menos controles veterinarios; algunos estudios sugieren que viven, en promedio, entre uno y dos años más que los de raza pura, pero eso no los exime de los chequeos periódicos.
El vínculo entre personas y perros tiene beneficios medibles para la salud mental. El estudio de tenencia de mascotas más grande del mundo, realizado por Mars sobre más de 20 mil tutores de una veintena de países, encontró que uno de cada cuatro adoptó una mascota específicamente para mejorar su salud mental, y que los adultos mayores que conviven con mascotas tienen un 36% menos de probabilidades de sentirse solos. Entre la «Generación Z», el 45% considera a su mascota como lo más importante de su vida.
La socialización implica exponer al perro gradualmente a nuevos entornos, personas y experiencias. Investigaciones del Waltham Petcare Science Institute muestran que los perros aprenden observando tanto a otros perros como a las personas, y que esa capacidad se sostiene durante toda la vida.
Los especialistas coinciden en que la verdadera longevidad se mide también en movilidad, ganas de jugar y tiempo compartido con la familia.
América Latina concentra una de las mayores poblaciones de perros en situación de calle del mundo. «Llamamos el mejor amigo del hombre al animal que más abandonamos. Esa paradoja dice mucho sobre cómo nos relacionamos con los animales», señaló Jesica Bon Denis, fundadora y directora ejecutiva de la ONG Animal Interseccional. «El afecto genuino se traduce en decisiones concretas: adoptar en lugar de comprar, esterilizar, no abandonar y exigir políticas que protejan a los animales más allá de un día al año», sostuvo.
